Acerinox ha presentado este viernes sus resultados del primer trimestre, que ha cerrado con un beneficio neto de 5 millones de euros, lo que supone un 50% menos que la cifra cosechada en el mismo periodo del ejercicio precedente (10 millones). La compañía ha avisado de los riesgos por la incertidumbre política pero ha afirmado que, pese a ello, espera que el EBITDA ajustado del segundo trimestre sea superior al del primero.
«El reciente repunte del conflicto en Oriente Medio inyecta volatilidad en los mercados de energía y materias primas y genera cautela en diversos sectores de consumo de nuestros materiales», explica la acerera, que afirma que gracias a su diversificación geográfica, espera que el impacto directo de este conflicto «sea limitado, afectando principalmente a un incremento en los costes de transporte y gas». De ahí que se haya mostrado optimista respecto a las cifras del trimestre en curso.
La facturación del grupo ascendió a 1.384 millones de euros, un 11% menos que en el primer trimestre de 2025, mientras que el EBITDA se situó en 95 millones de euros, lo que representa un 7% menos que en los tres primeros meses del año anterior. El EBITDA ajustado, por su parte, fue de 119 millones de euros.
Por su parte, la producción de acero fue de 493.000 toneladas en el primer trimestre, un 4% inferior a la de enero-marzo del ejercicio precedente, algo que está relacionado, según Acerinox, con el incendio que afectó a finales de 2025 a una de las líneas de decapado de material en caliente de Acerinox Europa, y que «limitó» la producción durante el primer trimestre. «Esta línea ya ha vuelto a estar operativa en abril, lo que anticipa una mejora en los volúmenes de producción de cara al segundo trimestre», asevera.
Y la deuda financiera neta se incrementó hasta los 1.295 millones de euros.
«El inicio de 2026 sigue estando marcado por turbulencias, volatilidad e incertidumbre. El panorama geopolítico se ha visto agravado no sólo por la persistencia de los conflictos en Ucrania y Gaza, sino por la escalada en Irán», ha dicho Bernardo Velázquez, CEO de la compañía, que ha explicado que «dado que estos focos de tensión coinciden con regiones clave en la producción energética, el impacto en la economía global es profundo y directo».
Y «a esta inestabilidad se suma la actual fragmentación del comercio internacional«. En este sentido, el directivo explica que «las tarifas impuestas por la Administración estadounidense hace un año han desencadenado una respuesta global en forma de aranceles, rediseñando los flujos comerciales».
«Esta coyuntura ha provocado que el consumo aparente de acero inoxidable en EEUU y Europa permanezca estancado«, con unas cifras que califica de «elocuentes», ya que el consumo aparente en Estados Unidos en 2025 fue un 18% inferior al de 2019 y el de Europa un 13% inferior al del mismo año. «En el primer trimestre de 2026 esta situación no ha hecho más que agravarse con un descenso del 11% en Estados Unidos y del 7% en Europa».
No obstante, apunta Velázquez, «a pesar de la actitud de ‘espera’ generalizada en el mercado, en sectores como el aeroespacial, defensa e infraestructuras energéticas para centros de datos se espera una dinámica positiva«. En la división de aleaciones de alto rendimiento, los sectores de petróleo y gas y la industria química continúan sufriendo una contracción en las inversiones debido a la incertidumbre geopolítica, pero en la división de Inoxidable ven » una recuperación gradual de precios que compensará los incrementos de costes».
Por eso en Acerinox siguen adelante con su Plan Estratégico. «Los proyectos incluidos en nuestro Plan Estratégico garantizan el liderazgo de Acerinox en el nuevo marco geopolítico y estimamos que pueden contribuir con 500 millones de euros a nivel de EBITDA», afirma el CEO. «En un escenario global definido por la autonomía estratégica y la relocalización de las cadenas de suministro, nuestra apuesta por el fortalecimiento industrial nos sitúa en una posición de liderazgo indiscutible», destaca también.
Asimismo, señala que «los resultados de este trimestre validan nuestra estrategia de diversificación geográfica y de producto». «Nos mantenemos firmes en la hoja de ruta renovada a finales de 2025, sustentada en nuestros cuatro pilares fundamentales: excelencia operativa, producto de alto valor añadido, compromiso innegociable con la sostenibilidad y disciplina y solidez financiera», concluye.















