El Inter de Milan ya es campeón de Italia. El conjunto ‘neroazzurro’ venció en el Giuseppe Meazza a un Parma que no tenía nada en juego (2-0) y conquistó su vigesimoprimer Scudetto de la historia, dos años después de su último título. El tercero de los últimos seis años. El primer gran título de Christian Chivu como entrenador, justo ante el Parma, el club que apostó por él en sus inicios en los banquillos profesionales tras salir de la cantera del Inter.
El Parma arrancó mejor el partido y tuvo varios acercamientos peligrosos, pero la falta de acierto de los ‘ducali’, sobre todo de Pellegrino, hicieron que no se moviera la red de Sommer. Y no se puede perdonar tanto al líder de la Serie A, y menos en su casa cuando se está jugando el título.
Los de Cristian Chivu cambiaron el rumbo del partido y empezaron a llevar el guion del juego. Suzuki tuvo que sacar sus reflejos de felino en un doble paradón a Barella y Marcus Thuram antes de la media hora, y Thuram, con una tranquilidad de ‘crack’, encarriló la victoria de los suyos con un disparo cruzado desde dentro del área. Fue en el tiempo de añadido de la primera parte, un gol que hizo cambiar completamente la dinámica.
En la segunda parte, un Inter más relajado quiso el balón ante un Parma que lo intentaba, pero no conseguía crear verdadero peligro. Prevaleció la tranquilidad sobre el terreno de juego. El árbitro solo tuvo que mostrar una amarilla. También tuvo su tiempo de juego Lautaro Martínez, que regresaba de su lesión, y se llevó la ovación de su público.
Mkhitaryan, el verdadero soldado silencioso, se encargó de marcar el segundo a diez minutos del final, para acabar de hacer explotar al Meazza: «Campeones de Italia somos nosotros». El estadio fue una fiesta durante toda la segunda mitad. Y es que llevaban 36 años sin ver a su equipo ser campeón en su estadio. Se merecían celebrar a lo grande.
Tuvo también tiempo de marcar el Parma en los minutos finales, con un Inter ya celebrando el título, pero el gol del francés Elphege acabó siendo anulado por fuera de juego.
Pese a poder levantar el título y celebrarlo sobre el campo, el Inter ya ha reservado fecha para las fiestas grandes. Será el 17 de mayo, el próximo partido de los interistas en casa, ante el Hellas Verona. El Inter hizo la petición a la Serie A para disputar este partido a las 15:00h, para tener tiempo de celebrar el título de liga (y, eventualmente el de la Coppa Italia) tras el encuentro, cuando también hay programada una rúa en autobús descapotable por las calles de Milán.
Con esta victoria, Chivu se saca un peso de encima. Como afirmó en la previa, el equipo ya quiere pensar en la final de la Coppa (el 13 de mayo a las 21:00h en el Estadio Olímpico de Roma). El partido será ante la Lazio, su próximo rival en liga, lo que provocará una imagen curiosa. La Lazio le hará el pasillo al Inter como campeón de la Serie A cuatro días antes de enfrentarles en la final de la Copa.











