Un policía nacional de día libre evitó en Dénia (Valencia) que un agresor de 74 años le propinara una paliza a su esposa, de 72. Redujo al hombre cuando estaba dando violentos puñetazos en la cara a la mujer, que se hallaba acurrucada y en posición fetal en el sofá de la vivienda. Ocurrió a mediados de este mes de abril. El agente, que está adscrito a la unidad de familia y, por tanto, sabe identificar perfectamente un posible caso de violencia de género, escuchó desde la calle gritos. Estaba fuera de servicio, pero se apresuró a intervenir. Observó que la puerta del adosado en cuyo interior una mujer sollozaba y gritaba estaba abierta. Entró y descubrió la agresión. Su marido la estaba golpeando. El agente agarró al agresor, se lo quitó de encima a la mujer y lo redujo. Al mismo tiempo, se identificó como policía nacional. La víctima sangraba a consecuencia de los golpes que había sufrido en el rostro.
ANTE LA VIOLENCIA MACHISTA, 016
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia de género las 24 horas del día, todos los días del año. En este teléfono encontrarás la ayuda de especialistas en múltiples idiomas. Si tú o alguien que conoces es víctima de violencia física, psicológica, sexual, económica o de cualquier otra índole llama: el número no se queda registrado en la factura telefónica.
En caso de necesitar ayuda urgente, en el 112 los equipos de Emergencias te auxiliarán con rapidez.
El policía avisó a sus compañeros de la Comisaría de la Policía Nacional de Dénia. También pidió que acudiera una ambulancia de Soporte Vital Básico (SVB). Los agentes detuvieron al agresor, quien lleva casado con su víctima más de 50 años. Son del Reino Unido y pasan desde hace 20 años sus vacaciones en el adosado de Dénia. No constan denuncias previas de maltrato. No obstante, la mujer sí relató que, en otras ocasiones, su marido la había insultado, vejado y golpeado. Aseguró que el hombre se ponía violento cuando consumía alcohol. Dijo que esos episodios anteriores de violencia machista habían ocurrido en su país y que no se había decidido a presentar denuncia.
La mujer sufrió heridas faciales. El parte médico precisa que presentaba policontusiones. Su marido está acusado de un delito de malos tratos en el ámbito familiar.
Intuición e intervención providencial
La intuición del policía nacional que, aunque estaba fuera de servicio, identificó que podía estar ante un posible caso de violencia de género, fue crucial para evitar que el agresor consumara la paliza e infligiera a su víctima heridas de mucha más gravedad.













