Daryl estaba muy preocupado por su chica porque no le ha respondido ni a los mensajes ni a las llamadas en su estancia en Canarias. Por una parte, entendía que estaba con su familia, pero por otro, temía que algo pudiese haberle pasado.
Al llegar a casa, Carol llega cansada y le explica a su prometido que ha tenido mucho lío en casa y que prefiere explicarle lo ocurrido mañana. La cara de Daryl cambia por completo cuando se da cuenta de que Carol no le ha contado a su familia que van a casarse.
“No puedo gestionar más broncas ahora. Necesito estar tranquila”, se justifica Carol. Muy decepcionado, Daryl se marcha de casa. ¿Hará esto peligrar su boda? ¿Se sincerará la azafata con su familia?










