La decisión del Cabildo de Gran Canaria de destinar más de un millón de euros al Sáhara ha generado un intenso debate político sobre el uso de fondos públicos. La medida se enmarca dentro de los programas de cooperación internacional impulsados por la institución insular. Según recoge el portal oficial del Cabildo, disponible en información institucional del Cabildo de Gran Canaria, estas partidas buscan reforzar proyectos humanitarios en el exterior.
Sin embargo, el anuncio ha reavivado una discusión recurrente: el equilibrio entre la solidaridad internacional y las necesidades internas. En un contexto marcado por el desempleo, la pobreza y la vulnerabilidad social, la asignación de estos recursos ha sido cuestionada por parte de la oposición política.
Un proyecto millonario en los campamentos saharauis
El Cabildo prevé conceder 1,25 millones de euros, con posibilidad de alcanzar los 1,5 millones, a la Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui. El objetivo es financiar el proyecto denominado sostenibilidad de los servicios públicos en los campamentos saharauis ubicados en Tinduf, Argelia.
Este programa pretende garantizar el funcionamiento de servicios básicos en los campamentos, donde miles de refugiados saharauis viven desde hace décadas. La iniciativa incluye áreas como sanidad, educación y gestión administrativa.
Destino concreto de los fondos
El punto más polémico no es la ayuda en sí, sino su destino específico. Parte del dinero se destinaría a cubrir gastos corrientes dentro de la estructura administrativa de los campamentos.
- Salarios de personal administrativo
- Complementos salariales
- Funcionamiento de servicios públicos básicos
Algunos de estos complementos pueden alcanzar cifras cercanas a los 895 euros trimestrales, lo que ha generado críticas por considerar que no se trata de inversión directa en infraestructuras o proyectos tangibles.
Críticas del PP: prioridades y control del gasto
Los portavoces del Partido Popular en el Cabildo han sido especialmente contundentes. Miguel Jorge y Pepa Luzardo han insistido en que no se oponen a la ayuda al pueblo saharaui, pero sí cuestionan el uso concreto del dinero público.
Rechazo a financiar estructuras administrativas
El principal argumento del PP se centra en que la cooperación internacional debería enfocarse en proyectos finalistas y medibles, como la construcción de infraestructuras, programas educativos o asistencia sanitaria directa.
Según su postura, financiar gastos estructurales de otra administración supone desvirtuar el objetivo de la cooperación y dificulta la transparencia en el uso de los fondos.
Dudas sobre la fiscalización
Otro de los puntos críticos es el sistema de control del gasto. Parte de los fondos se gestionan a través de la Media Luna Roja saharaui, lo que permite ciertas flexibilidades en la justificación.
- Uso de efectivo en determinadas operaciones
- Justificación mediante recibos en lugar de facturas
- Dificultad para auditorías externas completas
Estas condiciones han generado preocupación sobre la trazabilidad del dinero y la capacidad de supervisión por parte de las autoridades españolas.
El debate sobre las prioridades presupuestarias
Más allá del proyecto concreto, el conflicto ha puesto el foco en cómo se distribuyen los recursos del Cabildo. Los datos reflejan un reparto que ha sido cuestionado por la oposición.
| Área | Presupuesto aproximado |
|---|---|
| Solidaridad Internacional | 8,9 millones € |
| Educación y Juventud | 6 millones € |
| Vivienda | 9,2 millones € |
El PP considera que el volumen destinado a cooperación exterior es elevado en comparación con áreas clave para la población local. Argumentan que en Gran Canaria persisten problemas estructurales graves.
- Altas tasas de desempleo
- Niveles significativos de pobreza
- Un 41% de menores en situación vulnerable
Desde esta perspectiva, reclaman priorizar políticas internas antes de ampliar el gasto en el exterior.
Defensa del gobierno insular
Frente a las críticas, el grupo de gobierno, formado por Nueva Canarias y PSOE, defiende la legitimidad de estas ayudas. Consideran que la cooperación internacional forma parte de la responsabilidad institucional y del compromiso histórico con el pueblo saharaui.
Una cuestión de solidaridad histórica
Gran Canaria mantiene vínculos históricos y sociales con la población saharaui. Las autoridades insulares sostienen que estos programas son esenciales para garantizar condiciones de vida dignas en los campamentos.
Además, destacan que la cooperación no excluye la inversión local, sino que forma parte de una política global que combina desarrollo interno y solidaridad exterior.
Impacto en los servicios públicos saharauis
Desde el gobierno insular se argumenta que sin este tipo de financiación sería imposible mantener estructuras básicas en los campamentos, donde la ayuda internacional es clave para su supervivencia.
El enfoque, aseguran, no se limita a proyectos puntuales, sino a garantizar la continuidad de servicios esenciales en un contexto de refugio prolongado.
Un conflicto político con fondo estructural
La polémica refleja un debate más amplio sobre el papel de las administraciones públicas en la cooperación internacional. La tensión entre solidaridad global y necesidades locales no es nueva, pero se intensifica en momentos de crisis económica.
El caso de Gran Canaria evidencia dos modelos de gestión: uno centrado en la responsabilidad internacional y otro que prioriza el impacto directo en la población local.
La decisión del Cabildo de Gran Canaria de destinar más de un millón de euros al Sáhara seguirá marcando la agenda política en las próximas semanas, con un debate que trasciende lo económico y entra de lleno en el terreno ideológico.














