Los últimos instantes del derbi aragonés entre la SD Huesca y el Real Zaragoza han estado marcados por la tensión y una agresión que puede acarrear consecuencias graves. El portero del Real Zaragoza, Esteban Andrada, fue expulsado en el tiempo de descuento por doble amarilla tras un empujón al capitán del Huesca, Jorge Pulido, al que posteriormente le propinó un puñetazo en la cara.
Momento del puñetazo de Andrada a Pulido en el Huesca-Zaragoza
Tras el partido, el guardameta argentino ha mostrado su arrepentimiento por la acción. Andrada ha pedido disculpas públicamente, asegurando que está «muy arrepentido y no lo volveré a hacer».
Posible sanción histórica
La acción de Andrada no quedará impune y se enfrenta a una dura sanción. Según ha informado el periodista Isaac Fouto, el puñetazo será catalogado como una agresión con el agravante de haber producido una lesión en el pómulo al contrario. La sanción podría oscilar entre los 7 y los 16 partidos.
Si aplica en el grado medio, que es el que se espera, serían entre 10 y 12 partidos»

El Comité de Disciplina será el encargado de decidir la sanción final. Fouto ha explicado que «si el Comité aplica el grado máximo, estaríamos hablando de 16 partidos. Si aplica en el grado medio, que es el que se espera, serían entre 10 y 12 partidos, lo mínimo serían 7». Por su parte, Dani Jiménez, portero del Huesca, también fue expulsado por agredir al portero del Zaragoza, y se expone a un mínimo de 4 partidos de sanción.
Un derbi de alta tensión
El partido, correspondiente a la trigésimo séptima jornada de Segunda División, se disputó en el estadio El Alcoraz ante 8.150 espectadores. La SD Huesca se llevó la victoria por 1-0 gracias a un gol de penalti de Sielva.













