La prevención del VIH en África puede verse amenazada por la decisión de la empresa malasia Karex, el mayor productor mundial de preservativos, de aumentar un 30% el precio de los mismos debido a la guerra de Irán, advirtió este jueves la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA). «Imaginen el impacto que esto podría tener en nuestra comunidad, su uso podría disminuir, exponiendo así a nuestra comunidad y a nuestra población al riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual», declaró en una rueda de prensa virtual el responsable adjunto de incidentes de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), Yap Boum.
Por su parte, el director del Centro de Atención Primaria de Salud de los CDC de África, Landry Dongmo Tsagu, afirmó que el VIH es una cuestión de seguridad para el continente, que continúa registrando «la mayor incidencia» de este virus a nivel mundial. «Un aumento en el costo del condón, incluso del 1 %, y en este caso hablamos de hasta el 30 %, representa una amenaza significativa para nuestra respuesta al VIH, particularmente en lo que respecta a la prevención», incidió Tsagu.
Por eso, el director apostó por fortalecer la seguridad y la soberanía sanitaria africanas, lo que se aplica tanto a los preservativos como al diagnóstico del VIH y al tratamiento antirretroviral. «Queremos pasar de producir menos del 1%, que se refiere a las vacunas, o menos del 10% de los productos terapéuticos y otros insumos sanitarios, hasta alcanzar la fabricación de más del 60% de esos bienes para 2040», agregó.
Karex fabrica cerca del 20% de los preservativos que se venden en todo el mundo, y suministra a marcas populares como Durex y Trojan. Es, a la vez, el mayor proveedor para programas de ayuda humanitaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y de sus esquemas de prevención del VIH en África y Asia.
A principios de abril, los CDC de África ya advirtieron de que las restricciones causadas por la guerra de Irán están afectando a los sistemas de salud de África, tanto en suministros de materiales clave como en el aumento del costo del transporte de los productos.
Los CDC de África lanzaron esta advertencia mientras numerosos gobiernos africanos apuestan por medidas como fijar los precios del combustible o reducir los impuestos de estos productos, para protegerse frente a las subidas provocadas por el conflicto de Irán.
Las economías de África son muy vulnerables a crisis globales por su dependencia de los mercados extranjeros, la volatilidad de sus monedas, la falta de infraestructuras y el endeudamiento.
En el caso de los preservativos, además del látex natural, intervienen derivados del petróleo como el caucho sintético, el nitrilo, algunos lubricantes a base de silicona y algunos materiales de envasado. El aumento del precio de estas materias primas está presionando los márgenes de los fabricantes, que ahora se ven obligados a trasladar esos costes al consumidor final. Pero ese incremento del precio afectará mucho más a las precarias economías africanas.
A la subida de costes se suma un segundo factor: la disrupción del transporte global. Según la compañía, los tiempos de envío hacia mercados clave como Europa o Estados Unidos se han duplicado en algunos casos, pasando de aproximadamente un mes a cerca de dos. Para algo similar en el caso de África.
El retraso en los envíos tiene un efecto directo sobre el mercado. El resultado es un escenario de oferta más limitada en el corto plazo, que coincide además con un repunte de la demanda por acopio.
Karex Berhad estima un crecimiento cercano al 30%, impulsado en parte por la reducción de inventarios y por cambios en los programas de distribución internacional. Algunos recortes en la financiación de iniciativas de salud pública (especialmente en países en desarrollo) también están alterando los flujos habituales de suministro, contribuyendo a una mayor presión sobre el mercado.
La evolución futura de los precios dependerá en gran medida de la duración e intensidad del conflicto en Oriente Medio. Si las tensiones persisten, el encarecimiento de materias primas y los problemas logísticos podrían prolongarse, consolidando subidas adicionales.











