Ser emigrante en España se convirtió en una opción más en el mercado negro. El empadronamiento e incluso el acceso a citas en Correos para la entrega de documentos de la regularización masiva forman parte de esa carta, con un precio que puede llegar hasta los 600 euros.
“A mí me estafaron 150 euros. Una persona, que me garantizaba supuestamente empadronarme, me cobró por adelantado dado que en el piso donde resido no me permitían sacar el padrón”, asegura Nayeli Rivera (México, 1995).
El proceso de regularización de 500.000 inmigrantes ha dejado entrever unas carencias que permiten que los delincuentes se aprovechen de quienes están en la búsqueda de residir legalmente en España.
Para poder acceder a este mecanismo, el plazo para recibir las solicitudes inició el 16 de abril (telemático) y presencial desde el 20. La fecha máxima para el envío de documentación es hasta el 30 de junio.
Nayeli no es un caso aislado. Tampoco es único. Es una víctima más de una estadística sin registros, en un intento desesperado por regularizarse en España.
“Yo llegué el año pasado a estudiar, con la esperanza de encontrar un mejor futuro, pero ha sido casi imposible. Pensé que en Europa no iban a estafarme, que eso sólo sucedía en América Latina, pero me di cuenta de que no es así”, añade la estudiante mexicana.
Ella está en la búsqueda de regularizarse. Para ello, debe acreditar que se encuentra en situación irregular desde antes del 1 de enero de 2026 o que solicitó la Protección Internacional en España.
La mexicana cumple con haber llegado antes del 1 de enero. Por lo que aportó en su documentación que ha permanecido en Madrid desde hace al menos cinco meses en el momento de la solicitud y que no tiene antecedentes penales.
Con ello se beneficiará, en caso de que le resulte favorable, de poder legalizar su estancia y trabajar. Hasta ahora, ella solo ha podido trabajar en sitios que la contratan en negro.
“Debo limpiar baños y me pagan mucho menos de 9 euros la hora. Pero debo aceptar porque es lo único que tengo”, afirma.
Venta ilegal
No hay una cuantificación de las personas que han sido estafadas buscando un padrón. Tampoco del dinero que genera esa venta ilegal. Las víctimas suelen pasar por alto eso.
Creen que no les corresponde. Que no tienen derecho. Y que, posiblemente, si fueron estafados, es por su culpa. Por tanto, no hay una denuncia en la mayoría de los casos.
Al no tener un control, los estafadores se encuentran en grupos de Facebook de personas latinas. Nayeli cayó de esa forma. Entró a una comunidad y publicó un mensaje. A los pocos minutos tenía cientos de respuestas.
“Hubo ofertas de empadronamiento por 400 euros, otros me cobraban menos. Hasta que una chica recomendó a una persona, que supuestamente le había ayudado con ese trámite”, añade.
A ella le explicaron que para lograr la regularización en España, lo principal es empadronarse.
Por su parte, Carol Escobar (Colombia, 1990) vivió una situación similar. Ella llegó a Madrid a mediados de 2025. Inicialmente estuvo sola, con la misión de buscar un piso para ella y su hijo de dos años.
Sin embargo, en su mayoría encontraba personas que pedían pagos por adelantado y no firmaban ningún tipo de contrato. Hasta que finalmente contactó con una mujer venezolana.
Ella le alquilaba un piso por 1.500 euros. Pero para ingresar, además de la mensualidad, debía pagarle la fianza y una comisión por el mismo valor.
Una vez pudo habitar el piso en Madrid, empezaron los problemas. El primero y su mayor signo de alerta fue que la mujer venezolana no le permitía empadronarse.
“Tuve que investigar mucho y me di cuenta de que ella subarrendaba el piso. Cuando contacté con los dueños, me mencionaron que no podían hacer nada y que el valor real era de 950 euros”, dice Escobar.
Intentó confrontar a la mujer, pero se esfumó. “Me robó 3.000 euros. Y no me dejaba empadronarme para lograr la regularización con mi familia”, agrega la colombiana.
A menudo, las mafias para empadronarse siguen el mismo modus operandi: verificar publicaciones de personas en redes sociales que busquen ese documento, y cobrarles hasta 350 euros por realizar un trámite, que es gratuito, y es un derecho de cualquier persona que resida en España.
Estafador de padrón
Una publicación en un grupo de redes sociales. “Busco padrón. Es urgente. Pago lo que sea necesario”. A los pocos minutos de estar en línea empiezan los primeros mensajes.
“Ten cuidado. Es muy posible que te estafen”, señala uno. La posibilidad de caer siempre es latente. Es una moneda al aire que el emigrante lanza sin saber si la suerte estará a su favor.
Después de las advertencias, llegan las primeras ofertas. Lo primero que pregunta Sebastián V. es para cuántas personas es el empadronamiento. Él es ecuatoriano. También, en algún momento, fue emigrante.
Ahora está del otro lado de la moneda. Ya tiene documentos. Y, por tanto, cree que tiene un poder sobre quienes están recorriendo el camino que él ya hizo.
“Yo me encargo de sacarte la cita. Lo hago cuando se acomode a mi tiempo. Y cobro 350 euros”, dice.
En algunas ocasiones, quienes venden padrones suelen tener un negocio también con las citas. “Es difícil conseguir. Hay lugares donde eso se vende por separado».
Tras intercambiar algunos mensajes, Sebastián reconoce que no es la primera vez que lo hace. Y que, incluso, las personas en los grupos de redes sociales suelen recomendarlo.
“Yo no empadrono para toda la vida. Es por un tiempo máximo de unos tres meses, para que la persona pueda regularizarse”, expresa.

Sebastián V., realizando una oferta para vender un padrón ilegal.
En este proceso de regularización ha aprovechado también para atraer a más «clientes». Les asegura que si no tienen el padrón no pueden acceder a esa solicitud.
Sin embargo, eso es falso. Las personas que estén buscando esa vía deben acreditar, mediante cualquier tipo de documento (carné de biblioteca, de transporte público, una compra a su nombre) que han residido en España desde la fecha indicada.
Cita en Correos
La regularización masiva de inmigrantes también ha hecho que prolifere otro mercado negro: la venta de citas para la entrega de documentos en Correos.
Ese trámite, que también es gratuito —igual que el empadronamiento—, se ha convertido en una problemática para quienes buscan entregar sus documentos en persona.
“Yo no he logrado sacar una cita. Es prácticamente imposible. Cuando entras a solicitarla por los canales oficiales, hay muy pocas. Y cuando das clic en reservar, ya no está”, explica Escobar.
Lo anterior se explica por el incremento de acaparamiento de citas para después ser revendidas a quienes están buscando, según fuentes de la Policía.
La autoridad comenta que no es una novedad esa modalidad y que ya ha ocurrido en anteriores procesos administrativos. Por lo general, las mafias usan un programa automatizado para reservar un número grande de citas.
“Hay algunos locutorios de Madrid en los que se venden estas citas. A mí me ofrecieron una por 600 euros, pero no tengo ese dinero”, asegura la colombiana.
Entre tanto, Nayeli y Carol continúan buscando un sueño en un país ajeno. Tienen la esperanza de que, con este proceso de regularización masiva, podrán tener una mejor vida.
Pero ambas coinciden en que, en ocasiones, deben recurrir al ‘mercado negro’ para poder obtener documentos como el padrón o una cita en Correos.
“Aquí tengo que estar mucho más pendiente de que no me estafen. Si no hubiese pagado el padrón, no lo tendría y quien sabe si podría acceder a la regularización”, sentencia la mexicana.














