Nestlé se reorganiza para dejar atrás de una vez por todas la mala racha por la que atraviesa su negocio. Aunque en España sí logró cerrar 2025 con un incremento de las ventas del 4,8%, hasta los 1.619 millones de euros, situando las exportaciones por encima de los 1.000 millones de euros por segundo año consecutivo, las medidas para contener los costes también se aplicarán aquí. Sus responsables comunicaron hoy a los representantes de los trabajadores la intención de iniciar un expediente de regulación de empleo (ERE) para un máximo de 301 trabajadores entre los más de 4.100 que tiene en el país. En todo el mundo tiene previsto eliminar 16.000 puestos.
Afectará a personal de oficinas, equipos de ventas, centros de distribución y en seis de sus centros productivos en el país, entre ellos el de Pontecesures (Pontevedra), donde hay unos 200 efectivos. Las otras fábricas con despidos serán Sebares (Asturias), La Penilla (Cantabria), Miajadas (Cáceres), Reus (Tarragona) y Girona. Nestlé, ya bajo la presidencia de Pablo Isla, asegura que ha realizado «un análisis exhaustivo de las estructuras operativas» y ofrece su «voluntad de afrontar este procedimiento bajo los principios de transparencia y respeto». «El proceso se desarrollará mediante una interlocución honesta con la representación legal de los trabajadores, con el objetivo de explorar medidas que minimicen el impacto en el empleo y ofrecer el apoyo y acompañamiento necesarios a los profesionales afectados durante todas las etapas de la transición», asegura la compañía.
El recorte de personal responde «a la evolución del sector», en particular el del gran consumo, «que viene marcado por el aumento de los costes operativos, el cambio de hábitos en el consumidor y el avance de la marca de distribución». Nestlé defiende en un comunicado «la necesidad de adaptar» la compañía «a los retos actuales del mercado y de avanzar hacia un modelo más eficiente, ágil y focalizado en sus marcas estratégicas, mediante la automatización y digitalización de procesos, para asegurar la viabilidad del negocio y la generación de valor a largo plazo».












