Manuel Gräfe fue un árbitro internacional alemán que se retiró en 2021 y que ahora analiza los partidos de la Bundesliga, de las competiciones europeas y de las selecciones en los medios de comunicación, también en sus redes sociales. Su reflexión sobre la roja recibida por Eric Garcia en el Metropolitano en el KO europeo del Barça ante el Atlético no ha pasado desapercibida. Entiende que debió ser amarilla, como se señalizó al principio, y que el francés Clément Turpin traicionó su instinto de buen árbitro al tener que ir al VAR a ver una imagen a otra velocidad.
«Basta de decisiones VAR subjetivas que ocurren durante el juego (falta) y de sólo decisiones fácticas (fuera de juego/gol) para el VAR… ¡Qué partidazo de locos! Por eso se ama el fútbol, pero tras años hay que constatar que el VAR hace que el fútbol sea peor», explica Gräffe.
Explica Gräffe que «a veces se corrigen decisiones en la zona gris y a veces no. Incluso en la Champions. Turpin dirigió con toda su experiencia y buen entendimiento el juego de manera generosa, realmente bien, y luego llegó el freno de emergencia tras la revisión del VAR… Turpin quería dar amarilla, pero dio roja tras la revisión. En otras escenas se quedó parado… En mi opinión, tenía el instinto correcto para la escena en el partido. Desde el centro se tiene un camino más corto que desde fuera. La amarilla dada seguro que no habría sido corregida, pero por la bandera del fuera de juego el resultado estaba abierto y así se juzgó la escena por televisión (imagen fija) y sin instinto para el juego».
Lamentó que «mató el partido de forma definitiva y eso no era apropiado-justificable para este partido, Y ese es el problema con el VAR: árbitros Top deciden bien basándose en su experiencia y su feeling para el juego y luego una sola escena decide un partido por imágenes. ‘Eso lleva a desequilibrios que dañan al fútbol!».










