Hasta que los números dejen de cuadrar, las opciones de play-off siguen vivas. La victoria del Sporting ante la Real Sociedad B sentó un precedente nunca antes visto en las incontables ruedas de prensa de Borja Jiménez como entrenador del Sporting. El abulense dio por cerrado el objetivo tan manido de los 50 puntos para alejar algo más la vista y hablar de las opciones de ascenso. Son complicadas, por no decir casi improbables, pero la sexta plaza está a ocho puntos y quedan 24 por jugarse.
Mirando el lado favorable, hasta el cuarto clasificado se encuentran empatados en 57 puntos, por lo que sigue estando a tiro de una buena racha de partidos entrar en una zona noble que se ha ido escabullendo toda la temporada.
Por delante, ocho jornadas en donde toca visitar algunos de los feudos más complicados de la categoría, empezando por este sábado en El Plantío de Burgos o el viaje a La Rosaleda de Málaga, y recibir a serios candidatos por el ascenso directo como es el Almería. Si algo le ha lastrado al Sporting durante esta campaña ha sido la irregularidad constante.
Una montaña rusa de resultados que se ha notado, en especial, en esos encuentros vitales donde una victoria suponía entrar en play-off. No se lograron y, si no llega a ser por el rendimiento en El Molinón, inferior al que se espera del Sporting pero suficiente para no pasar malos tragos, la situación sería crítica. Para lograr la machada, es necesario subir el nivel lejos de Gijón donde se han cosechado cinco victorias, un empate y diez derrotas.
En las últimas ocho campañas, el play-off ha rondado los 68 puntos. Para alcanzar la cifra, el Sporting necesitaría sumar 19 puntos de los 24 posibles que tiene por delante. Hasta la fecha, la media de puntos del equipo por partidos se queda en 1,44, aumentando si solo se tiene en cuenta la etapa de Borja Jiménez hasta 1,54. Con esta proyección, el Sporting sumaría alrededor de 62 puntos que serían insuficientes para alcanzar la promoción.
Con una plantilla corta y con ciertas carencias en algunas posiciones, las lesiones de larga duración han lastrado. Mamadou Loum en octubre y Nacho Martín y Andrés Ferrari en el último mes han dejado cojos a un Sporting que todavía sueña con conseguir algo que se antoja inalcanzable, pero mientras las matemáticas sigan cuadrando y las piernas aguanten, el objetivo del play-off tiene que ser una prioridad.













