Una amplia operación de la Policía Nacional contra la denominada por los investigadores “red de redes del hachís” ha permitido localizar en Ceuta una compleja infraestructura subterránea o narcotúnel destinada a introducir toneladas de estupefacientes en España.
El jefe de la UDYCO Central, el comisario principal Antonio Martínez Duarte, ha explicado este martes en rueda de prensa que «se ha desarticulado una de las mayores redes de distribución de hachís de España«, lo que ha supuesto la detención de 27 personas en Ceuta, Andalucía y Galicia, así como la intervención de 17 toneladas de drogas.
Detenido el «narcoarquitecto»
Entre los detenidos están los dos presuntos líderes de la red, uno de ellos desde Marruecos, considerado el «narcoarquitecto» y «patrón de los túneles», supuesto responsable del otro túnel descubierto el pasado año, y el otro en Ceuta (donde se negociaban los envíos y se cerraban los acuerdos), dueño de toda la droga intervenida.
El responsable policial ha detallado que el narcotúnel tiene 19 metros de largo hacia abajo, 1,20 metros de altura y 80 centímetros de ancho, pero ha advertido de que todavía se sigue trabajando debido a que se encuentra inundado de agua.
«Ha sido una operación muy importante, ya que se trata de una organización muy potente donde el principal investigado era responsable del otro narcotúnel hallado hace un año y que había distribuido miles de kilos de hachís en Europa«, ha afirmado Antonio Martínez.
Detrás de un refrigerador
Según ha dado a conocer hoy la Policía Nacional, el narcotúnel, con un acceso camuflado detrás de un refrigerador insonorizado, tenía tres niveles (pozo de descenso, cámara intermedia y salida hacia Marruecos), y un sistema de raíles, vagones, poleas y grúas para mover palés de hachís.
«El buen hacer de los investigadores determinó que el refrigerador se podía mover y eso permitió localizar el narcotúnel, del que no sabemos qué distancia tiene hasta el final porque está lleno de agua», ha explicado el comisario de la UDYCO.
Las investigaciones siguen su curso ya que la nave donde está el narcotúnel conecta con otra. «Ha sido un año de investigación de una red de distribución que se extendió por La Línea de la Concepción y Galicia, pero hemos conseguido desarticular toda la organización«, ha dicho.
Un diseño elaborado
La localización del narcotúnel, oculto bajo una nave industrial en el Polígono del Tarajal, ha desvelado que su elaborado diseño permitía trasladar los fardos de hachís sin contacto visual directo entre los participantes en el alijo.
Para su correcto funcionamiento, la organización había instalado sistemas de bombeo e insonorización que mantenían operativa la infraestructura sin levantar sospechas.
Desde la entrada del túnel había que descender por un pozo hasta un nivel intermedio donde se apilaban los fardos de hachís en palés antes de su extracción, en lo que se conocía como la “narcodespensa”.
Grúas y poleas
Allí los fardos eran preparados y almacenados tras subirlos gracias a un sistema de grúas y poleas, desde un nivel inferior, donde empezaba un laberinto propio de una mina con vagones y raíles de compleja construcción.
Para mantener el túnel operativo se precisaban dos potentes bombas de achique, debido a la existencia de depósitos de agua subterránea. Este sistema funcionaba de forma continua sin ser percibido en el exterior gracias al acondicionamiento insonorizado de la nave.
Para lograr la desarticulación del entramado, la Policía Nacional desarrolló la operación en varias fases, iniciadas en febrero de 2025, tras centrar sus pesquisas en una organización criminal asentada en Ceuta con capacidad para mover grandes cantidades de hachís hacia la península y Europa.













