La caseta municipal de Adamuz ha puesto este sábado el epílogo del horror vivido el 18 de enero, tras el accidente de trenes en el que fallecieron 46 personas, representadas por 46 claveles que se han enlazado a una ramita de olivo y se han unido por un lazo negro, y que han presidido el escenario en el que se ha desarrollado el reconocimiento a autoridades civiles, militares, voluntarios, iglesia y todas las personas que auxiliaron. Una iniciativa del Ayuntamiento de Adamuz, que ha abierto el teniente de alcalde, Manuel Caballero, destacando el reconocimiento y los valores que lo definen como pueblo. Ha conducido el sentido acontecimiento el periodista y concejal adamuceño Alfonso Serrano, y la música de fondo la ha puesto la pianista local María del Rosario Porcuna.
El lugar que sirvió como centro de operaciones de aquella fatídica y larga velada se ha convertido durante la mañana en un sentimiento compartido, pero al mismo tiempo de reconocimiento por parte del pueblo de Adamuz. Su alcalde, Rafael Ángel Moreno, ha cerrado un acto en el que se ha hecho un recorrido por cada uno de los momentos vividos durante las primeras horas, destacando el reconocimiento a todas las personas que contribuyeron de manera desinteresada aquella noche, «así como a empresas, vecinos y colectivos de mi pueblo que se sumaron en aquel día difícil de manera colectiva, ante la imposibilidad de hacerlo uno por uno a cada uno de los vecinos».
Ha resaltado, además, que hubo mucha gente ayudando en silencio, sin buscar reconocimientos y sin esperar nada a cambio, «por eso hemos querido que sea colectivo, permanente y visible y de todos y todas». Por ello, a la entrada de la caseta municipal se ha colocado una placa, descubierta por los voluntarios de la Protección Civil y la Policía Local de este municipio.
Los primeros homenajeados han sido los voluntarios de Protección Civil y la Policía Local de Adamuz, quienes se han quedado sobre el escenario para ser ellos los encargados de entregar las placas a los reconocidos. En primer lugar al párroco de la localidad, acto seguido al Gobierno de la nación, Junta de Andalucía y Diputación Provincial. Seguidamente a la Guardia Civil, Policía Nacional, UME, Hospital Reina Sofía, Servicio de Emergencias 112, sanitarios de Adamuz, psicólogos, Bomberos, Instituto Provincial de Bienestar Social, protección civil y ayuntamientos de Almodóvar, Andújar, Bujalance, Cañete de las Torres, La Carlota, El Carpio, Córdoba, Montilla, Montoro, Pedro Abad, Villanueva de Córdoba, Villa del Río y Villafranca.
El alcalde de este último municipio, Francisco Palomares, ha indicado que «a pesar de que ya haya pasado algún tiempo, regresamos a aquel momento que nos marcó para siempre, cuando el tiempo se detuvo y, sin avisar, la vida nos puso delante de una de las pruebas que nadie quiere vivir».















