El Museo Reina Sofía ha emitido un informe en contra de trasladar el icónico ‘Guernica’ (1937) de Pablo Picasso, advirtiendo que cualquier movimiento podría comprometer seriamente su estado de conservación.
Según el informe de conservación publicado este jueves por el Departamento de Conservación-Restauración del museo, la obra se mantiene actualmente en condiciones estables gracias a un estricto control ambiental. No obstante, el documento subraya que su formato, los materiales que la conforman y los daños acumulados a lo largo de los años hacen que sea extremadamente sensible a las vibraciones, inevitables durante el transporte de cualquier obra de arte.
“El traslado podría provocar nuevas grietas, desprendimientos de la pintura e incluso daños en el soporte de la tela”, señala el informe, que concluye con un rotundo desaconsejo de mover la obra bajo cualquier circunstancia.
El documento también incluye un historial de solicitudes de traslado presentadas al Patronato del museo, todas ellas rechazadas, para ilustrar que esta preocupación no es reciente. Los conservadores recuerdan que los primeros traslados tras su creación fueron determinantes en la aparición de daños que requirieron intervenciones de restauración entre 1943 y 1957.
Tras un tratamiento de conservación en 1957, llevado a cabo por el MoMA de Nueva York, donde se aplicó una mezcla de cera y resina en el reverso para consolidar la capa pictórica, el ‘Guernica’ realizó otra gira por Estados Unidos. Tras este recorrido, su frágil estado motivó que no se volviera a trasladar hasta su regreso definitivo a España.
El informe de 2026 se apoya en estudios de alta resolución realizados en 2012, que han permitido detectar con precisión las alteraciones en la obra. Los conservadores destacan que el perímetro del lienzo muestra numerosas marcas por los clavados y desclavados del bastidor, mientras que la capa pictórica presenta grietas, craquelados y microfisuras, consecuencia de su historial de enrollados, traslados y manipulación.
Entre los daños más evidentes, se señalan grietas verticales como la del cuello del caballo, acompañadas de pérdidas de pintura y pequeñas lagunas que dejan la tela al descubierto. El equipo de conservación ha elaborado mapas detallados de los daños, coloreando las zonas más afectadas para evaluar los riesgos de un eventual traslado, aunque la recomendación final es clara: el ‘Guernica’ no debe moverse bajo ninguna circunstancia.














