Las Navidades son un tiempo para pasarlo en familia, aunque hay quien lo tiene imposible. Es el caso de Jaime, un joven de 25 años que se mudó a Australia hace 15 meses.
Jaime decidió mudarse allí huyendo de la rutina y buscando un estilo de vida diferente. Ahora trabaja de camarero, algo que le permite dedicarle tiempo a su verdadera pasión: las redes sociales.
Estas serán las segundas Navidades que pase fuera de casa. En lugar de cenar con su familia, lo hará con sus compañeros de piso y cambiará la chimenea… por la playa.
A Jaime le ha costado acostumbrarse a las Navidades veraniegas y asegura que no concibe estas fechas sin frío y Papá Noel. ¡Dale al play para escuchar su historia en el vídeo de arriba!













