- El voto femenino, en mínimos
- Riesgo para Moncloa
- Ferraz no sabe cómo salir de la crisis
- Cuatro denuncias por acoso laboral o sexual
El Partido Socialista ha caído en picado en las últimas dos semanas. Los audios del ex número tres José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García dinamitaron el apoyo de las mujeres al partido. La crisis se agravó con la salida de Francisco Salazar tras las acusaciones de acoso laboral. Pero desde el verano, Ferraz consiguió recuperarse y empezar a tomar el control de la crisis que más preocupaba a la dirección.
El voto femenino, en mínimos
Sin embargo, la catarsis en la que ha entrado de nuevo el PSOE con otros tres cargos del partido acusados de comportamientos machistas y acoso sexual por parte de sus compañeras y la inacción de Ferraz en la investigación a Salazar han vuelto a hundir el voto femenino, según los sondeos que maneja el partido.
Todo lo recuperado en los últimos cinco meses se ha ido al traste. No solo ha retrocedido, sino que en la cúpula socialista prevén que la fuga irá a más en las próximas semanas, alcanzando mínimos históricos —al menos, desde que Pedro Sánchez es secretario general y presidente del Gobierno—.
Riesgo para Moncloa
El temor en Ferraz y Moncloa es que el daño sea irreversible, y la caída que observan en las encuestas no cambie en los próximos meses ante la gravedad de los hechos que se van revelando cada semana. Para evitar eso, la dirección del partido espera poder actuar antes de que se conozcan los casos y examinar de arriba a abajo los protocolos y la estructura del partido. Intentan que no vuelva a trasladarse una sensación que ya ha impregnado a todo el partido: que el partido no ha hecho nada.
Sin embargo, fuentes socialistas admiten que la situación actual es caótica. No existe certeza de que los casos vayan a parar, y advierten que esta crisis pueda dinamitar el Gobierno y poner fin a la hegemonía que los socialistas tuvieron en 2023 en el apoyo de las mujeres. El PSOE asume que, sin ganar en este sector, no tendrá ninguna opción de revalidar el Gobierno.
Ferraz no sabe cómo salir de la crisis
En Ferraz no tiene claro cómo responder para frenar la sangría. Por un lado, admiten la necesidad de una reestructuración, pero supondría sumir que Sánchez fracasó en la del pasado julio. Por otro, con un carrusel electoral a la vista, con elecciones en Extremadura, Castilla y León, Andalucía y ahora también Aragón el próximo 8 de febrero, consideran un suicidio abrir en canal el partido. Pero es lo que la militancia y cargos medios están exigiendo.
A la gestión interna también se añade el enfado en Sumar. Cuando el ‘caso Errejón’ golpeó al partido de Yolanda Díaz, mucho atisbaron maniobras del PSOE para desmarcarse, y ahora ven en los, al menos cuatro casos de acoso sexual o laboral en las filas socialistas, una ocasión de resarcirse, ganar terreno a los socialistas y erigirse como una formación feminista que no tolera estos comportamientos en el seno del Gobierno.
Cuatro denuncias por acoso laboral o sexual
A los testimonios contra Salazar que investiga el PSOE —y que se niega a llevar a la Fiscalía—, se han unido esta semana seis denuncias por acoso sexual contra el ya expresidente de la diputación de Lugo —que mantiene su acta de diputado autonómico y la alcaldía de Monforte de Lemos—, también contra el regidor de Torremolinos y la dimisión de Javier Izquierdo, miembros de la Ejecutiva socialista, en mitad de testimonios y rumores sobre posibles conductas machistas.














