1 y 2 de noviembre

El mes de noviembre comienza con dos festividades muy significativas, aunque con diferente manifestación: la venturosa festividad del «Día de todos los Santos», el día 1, y la «Conmemoración de los fieles difuntos», el día 2. En la primera, la liturgia se engalana con el resplandeciente color blanco o dorado del gozo, y en la segunda el morado fúnebre indica que es un día de oración y recuerdo mortuorio, aunque siempre iluminado por el fulgor esperanzado de la fe.

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