Pulgas que obligaron al cierre de las instalaciones a los estudiantes durante varias semanas para fumigar la plaga, gusanos, nidos de avispas y ahora de abejas. La comunidad educativa de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Alicante (EASDA) no termina de estar tranquila por la presencia intermitente de insectos e incluso de roedores, y por los problemas de mantenimiento, con goteras y daños estructurales, tal y como denunciaron personal y estudiantes de la escuela. El cierre temporal del centro durante varias semanas a finales del año pasado obligó a la impartición de clases online por una grave infestación de insectos.
Debido a la inseguridad, insalubridad y falta de soluciones, los alumnos se han declarado en huelga en repetidas ocasiones para exigir un edificio digno y seguro. Ahora que parecían haber recuperado cierta normalidad, han aparecido las abejas. Días atrás, acudieron operarios de una empresa especializada a retirar un panal de importante tamaño, de lo que fueron testigos algunos de los pocos estudiantes que aún siguen apurando sus clases, y sigue habiendo avispas. «El problema no es la escuela en sí, sino es la zona en la que está ubicada. La limpieza interior la llevan muy a rajatabla, pero el problema es la desidia que hay fuera», explican alumnos.
En el exterior hay un descampado en el que no descartan que siga habiendo pulgas.
Pancarta solicitando un nuevo centro para la Escuela de Arte -EASDA- cuando la conselleria visitó las instalaciones en febrero / Jose Navarro
Descampados
Estudiantes añaden que desde antes de Navidad, tras la desinsectación, acudían trabajadores con trajes de protección aislantes para revisar si las plagas continuaban. «Lo inspeccionaban todo y no salía nada, pero fuera de la escuela, 100 % que hay pulgas porque son descampados, llenos de desperdicios. La empresa de limpieza no hace nada y el Ayuntamiento menos. La gente ahí a tirar basura».
Lo ocurrido al inicio de curso despertó el malestar de la comunidad educativa por el declive en el que se encuentra sumido uno de los dos edificios educativos, enclavados en la Zona Norte.
Poco ha cambiado la imagen que hace una década ilustraba la campaña «Easda en ruinas», con la que sus alumnos hicieron presión para reclamar a la Conselleria de Educación que sustituyera el inmueble antiguo, que es el que se encuentra más deteriorado, por uno de nueva construcción o el traslado a otra ubicación en la ciudad.
Ubicaciones alternativas
Desde entonces, se les ha planteado para su traslado ubicaciones en Benalúa o la biblioteca Azorín en el Postiguet, pero no se ha llevado a cabo. Los años han ido pasando y ha aumentado el deterioro del inmueble, según usuarios de este centro público de referencia en la enseñanza de grados universitarios y de posgrado alicantino.
Sus estudiantes recogieron firmas y presentaron una carta a la Conselleria de Educación, denunciando entre otras cuestiones los «desoladores» alrededores del centro «junto a un descampado lleno de suciedad y basura». Afirmaron, apoyándose en imágenes, que los muros y paredes están desconchados, los pavimentos llenos de socavones y los edificios están llenos de grietas «cada vez más grandes y sin solución».
Instalaciones con medio siglo
Al igual que ocurre con el Conservatorio de Alicante, esta escuela pública de enseñanzas artísticas se ubica en un antiguo edificio que cuenta con las normas de edificación anteriores al código actual, de ahí que las administraciones se hayan planteado en varias ocasiones trasladar las clases a otro lugar, en vez de acometer una obra de remodelación millonaria. Uno de los dos inmuebles donde se imparte la formación es de los años setenta, que antes de albergar a la Easda fue colegio y después sede del Cefire (Centro de Formación Innovación y Recursos Educativos).

Uno de los dos edificios educativos de Alicante / ALEX DOMINGUEZ
La antigüedad de las instalaciones ha llevado al centro a reclamar un traslado en varias ocasiones
En febrero, la Conselleria de Educación inició un lavado de cara en la Escuela de Arte y Superior de Diseño, cuya comunidad educativa urge el traslado inmediato por las graves deficiencias que arrastra desde hace décadas, advertidas en varios informes de seguridad, y por el temor a que se produzcan incidentes por la peligrosidad de algunas de las instalaciones.
La sustitución las persianas y la limpieza de escombros del solar contiguo al inmueble fueron parte de la respuesta que por ahora ha dado la Administración valenciana, tras la visita de su titular Carmen Ortí el pasado enero. Además, dijeron que se «está estudiando la posibilidad de encargar un proyecto técnico concluyente sobre la situación del edificio» y que se han acometido «las reparaciones necesarias para el funcionamiento» del mismo.
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