Sobre los niños «Corriendo por la playa»

Algunos de los lectores que siguen «A Quemarropa» me dicen: «Juan, nos encanta cuando tus escritos son luminosos, como un cuadro de Sorolla». Estoy de acuerdo en que a veces no lo son, y no precisamente porque esté atravesando una etapa oscura en mi vida –más bien al contrario–, sino porque muchas veces la realidad que asoma en los noticiarios es capaz de nublar el día más soleado.

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