El sistema Start-Stop es una de las tecnologías más conocidas que han aparecido en la búsqueda del ahorro de combustible y la reducción de las emisiones. Esta tecnología ayuda a optimizar el rendimiento del motor, apagándolo si está al ralentí, y se vuelve a encender cuando se pisa el embrague. Pero este sistema de arranque puede tener algunos problemas que te pueden costar mucho dinero.
El Start-Stop es una tecnología pensada para que el motor del coche se apague de manera automática cuando esté en punto muerto, sin ninguna velocidad engranada y cuando el pie no se encuentra sobre el embrague. Dependiendo del modelo, este sistema de arranque puede disminuir el consumo de combustible entre un 8% y un 15%. Con este sistema también se reducen las emisiones. El porcentaje de bajada es de hasta un 5%.
El sistema Start-Stop / Shutterstock
Así funciona el sistema Start-Stop
Esta tecnología también fue creada para no estar con el motor en marcha cuando estamos parados, ya que se calcula que el 30% del tiempo que circulamos con el coche por la ciudad, estamos detenidos. El sistema Start-Stop es automático, sencillo, y además puedes desactivarlo con un botón situado junto al volante, con una A rodeada por un círculo. Así es cómo funciona el sistema Start-Stop en los coches:
- El coche está circulando y se detiene en un semáforo.
- El coche evalúa si se cumplen las condiciones para apagar el motor (que esté caliente, que la batería tenga la suficiente carga para mantener los sistemas eléctricos esenciales y para permitir el siguiente arranque, que el coche esté completamente detenido o con el freno pisado, y si no hay una demanda eléctrica fuerte que impida apagar el motor).
- Si se cumplen las condiciones, el sistema corta el suministro de combustible, deja de funcionar el motor, pero mantiene en funcionamiento los sistemas esenciales eléctricos a través de la batería.
- Cuando el conductor quiere volver a mover el coche, da una señal (pisar el embrague en los coches manuales o soltar el freno en los automáticos). En este momento, el sistema inicia de manera automática el motor de nuevo.

El sistema Start-Stop / Holamotor
Los problemas del Start-Stop
Estar constantemente apagando y encendiendo el coche puede provocar que el motor de arranque, el alternador y la batería se desgasten más rápidamente, debido al sobreesfuerzo que hacen. Además se recomienda quitar el sistema Start-Stop en los atascos, porque puede desgastar y romper el motor de arranque del coche y la batería.
Cambiar el motor de arranque puede costar entre unos 300 y 600 euros, y su coste final dependerá de dónde vaya instalado. Este elemento está sujetado por dos o tres tornillos, pero en algunos coches está escondido y es difícil llegar hasta él. Esto supondrá más tiempo de mano de obra y subirá el coste de la reparación. El precio de un alternador ronda entre los 400 y 600 euros, pero a esta cifra hay que añadirle la mano de obra. Con el sistema Start-Stop, la batería es uno de los componentes del coche que más sufren, y cambiarla puede llegar a costar entre 120 y 450 euros.













