Ya han pasado doce años de la muerte de Asunta Basterra. Según los forenses que trabajaron en el caso, entre las 19.00 y 20.00 horas del 21 de septiembre de 2013, también domingo, Charo Porto y Alfonso Basterra terminaban con la vida de la pequeña.
Desde entonces han pasado muchas cosas. Desde la larga instrucción llevada a cabo por el Juez Taín a la condena por unanimidad del jurado popular para ambos padres, que posteriormente el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), corrigió al considerar no probado que Basterra fuera en el coche en el que las cámaras grabaron a Charo junto a Asunta de camino al chalet de los Tilos en el que ocurrió el crimen, apuntando a la madre -fallecida en 2020 en la cárcel de Brieva- como única autora material de la asfixia que la mató, pero manteniendo la condena para él de 18 años de prisión por planear y colaborar en el asesinato.
Lugar de la pista de Teo en el que apareció el cadáver de la pequeña Asunta en septiembre de 2013 / Jesús Prieto
El incomprensible y estremecedor caso pronto se volvió muy mediático por la frialdad con la Rosario y Alfonso ejecutaron su plan para acabar con la vida de Asunta, una popularidad que se disparó en el año 2024 con el estreno de la miniserie ‘El Caso Asunta’ en Netflix, la cual lideró el ránking de las más vistas durante varias semanas.
Pero la realidad es que la vida de una prometedora estudiante que este próximo martes cumpliría 25 años se vio truncada. Desde entonces, aquellos que compartieron algún momento de sus vidas con Asunta o que simplemente se vieron sobrecogidos ante el terrible crimen, no cesan cada aniversario de acercarse a la pista de Teo en la que apareció el cadáver de la pequeña para recordarla.
Y este domingo no ha sido una excepción. Flores y peluches acompañan hoy a la cruz con una placa en la que puede leerse Asunta y la fecha de su fallecimiento, dejando patente de que la pequeña todavía vive en la mente de aquellos que la conocieron.













