GRAN CANARIA | Canarias ante el reto de los fertilizantes y los residuos

La agricultura en Canarias afronta un futuro incierto si no se adoptan medidas que reduzcan la dependencia del exterior y mejoren la gestión de los residuos. FSM Agricultura, empresa con larga trayectoria en el sector, desde hace años estudia el impacto de estas problemáticas y trabaja en proyectos sostenibles que permitan aplicar alternativas responsables y duraderas en sus cultivos.

Una dependencia crítica de los fertilizantes sintéticos

Canarias no produce fertilizantes sintéticos, lo que obliga a importar este producto mediante mercados internacionales. Esta dependencia convierte al archipiélago en un territorio especialmente vulnerable ante cualquier alteración global, ya que cualquier subida de precios o problema de suministro repercute directamente en la producción agrícola.

La guerra en Ucrania dejó patente esta fragilidad. Según un informe de CaixaBank Research, entre enero y abril de 2022 los costes de producción en el sector primario en España se dispararon un 33 % interanual. El aumento fue especialmente notable en los fertilizantes, que se encarecieron un 94 %, y en la energía, que registró un incremento del 88 % (CaixaBank Research, 2022). Este análisis, elaborado a partir de indicadores oficiales y de mercado, ofrece una visión fiable de la evolución de los costes.

Canarias ante el reto de los fertilizantes y los residuos / LP/DLP

En Canarias, donde la dependencia de importaciones es mayor que en el resto de comunidades españolas, las consecuencias son aún más severas: el alza de precios golpea de lleno a los agricultores, reduciendo márgenes y aumentando la incertidumbre sobre la viabilidad de sus explotaciones a corto y largo plazo.

El desafío de los residuos en las islas

Paralelamente, la gestión de residuos representa un desafío crítico. La descomposición no controlada de los residuos agrícolas al aire libre libera metano, un gas de efecto invernadero 28 veces más perjudicial que el dióxido de carbono en términos de calentamiento global.

Por otro lado, el territorio limitado de la isla y la presión sobre los vertederos y ecoparques es elevada. Esta situación no solo supone un reto logístico y económico, sino que también tiene efectos ambientales directos: emisiones de gases, contaminación de suelos y riesgo para la calidad de vida de los habitantes cercanos.

Por todo ello, se hace necesaria la implementación de medidas que permitan tratar adecuadamente estos residuos, transformándolos en recursos que, mediante tecnología adecuada, generen valor añadido y promuevan la sostenibilidad.

La respuesta de Grupo FSM

Conscientes de estos retos, Grupo FSM lleva años investigando modelos que permitan reducir la dependencia de fertilizantes externos y hacer un uso responsable de sus propios residuos. Entre sus iniciativas destacan:

  • Lombriz compostera: sistemas activos que utilizan lombrices rojas para transformar la materia orgánica en humus de alta calidad. Este abono natural mejora la fertilidad del suelo, aumenta la retención de agua y evita el uso de químicos de síntesis.
  • Plantas de compostaje: instalaciones operativas donde los residuos orgánicos se someten a un proceso controlado de descomposición aeróbica, generando compost aplicable directamente en la agricultura.
  • Planta de biogás: proyecto en desarrollo que permitiría aprovechar los residuos orgánicos para generar biogás como fuente de energía renovable y producir biofertilizantes que devuelven nutrientes al suelo de manera sostenible.

Estas soluciones reflejan una preocupación constante por preservar la fertilidad de la tierra y la calidad del entorno, garantizando un espacio seguro, productivo y sostenible tanto para los agricultores como para los habitantes que viven en las cercanías.

La empresa subraya que cuidar la tierra no es solo una cuestión de eficiencia agrícola, sino un compromiso con el bienestar de toda la comunidad y con la sostenibilidad de la isla a largo plazo.

Un compromiso con la sostenibilidad insular

Estas iniciativas forman parte de una apuesta estratégica por el futuro del campo canario y la población que lo rodea. La visión de la empresa busca asegurar que la agricultura local siga siendo viable en el presente y que las próximas generaciones encuentren una tierra fértil y bien cuidada para trabajar y habitar.

Para Grupo FSM, la sostenibilidad implica planificar y actuar pensando en el largo plazo: reducir la vulnerabilidad ante mercados externos, disminuir la presión sobre vertederos, aprovechar los residuos como recursos y proteger la salud del suelo, del aire y de quienes habitan la isla.

Este enfoque integral sitúa a la empresa como un referente en la búsqueda de soluciones sostenibles que combinen productividad agrícola, eficiencia energética y responsabilidad social.

En definitiva, proteger la tierra y el entorno es esencial para la supervivencia de la agricultura, el bienestar de la comunidad y la sostenibilidad de Canarias en el futuro.

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