Pese a la edad que tiene, Juan se siente más vivo que nunca. A sus 86 años, continúa trabajando como ginecólogo y sigue sintiendo la misma pasión del primer día.
La suerte de seguir en activo es que Juan ha tenido el placer de traer al mundo a su propio bisnieto. «Ha sido el parto más importante de mi vida y mira que he traído al mundo a mis hijas», nos cuenta.
La mayoría de sus compañeros de profesión están ya jubilados, pero Juan tiene claro que su ambición no tiene límites y que trabajará… hasta que el cuerpo aguante. «De mi edad no queda ningún compañero«, señala, «pero no me voy a jubilar nunca«.
Hoy, Juan nos cuenta las anécdotas que le ha dejado su trabajo durante seis décadas de esfuerzo y más de 10.000 vidas traídas al mundo. ¡No te lo pierdas en el vídeo de arriba!












