Las personas con un alto coeficiente intelectual (CI) suelen destacar por su capacidad para resolver problemas complejos, procesar información de manera rápida y encontrar soluciones creativas a situaciones desafiantes. Sin embargo, más allá de esta capacidad lógica y analítica, su comportamiento y hábitos también pueden diferir notablemente del resto.
Investigadores como Norman Li, de la Singapore Management University, y Satoshi Kanazawa, de la London School of Economics, han identificado hábitos que suelen ser comunes en personas con inteligencia superior.














