El viceconsejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, José Manuel Cabrera, presentó este viernes el proyecto Clima Escolar Canarias junto al director general de Infraestructuras y Equipamientos Educativos, Iván González Carro, y la responsable de la iniciativa en Gesplan, Silvia Guajardo. Esta actuación, enmarcada en el Plan de Adaptación a las Altas Temperaturas, ha permitido ya la instalación de sensores de medición en 120 centros educativos del archipiélago.
La iniciativa responde además a dos de los objetivos estratégicos marcados por la Consejería de Educación para esta legislatura: favorecer el bienestar del alumnado y garantizar espacios educativos más confortables y adecuados para la comunidad escolar. En este sentido, la nueva red proporcionará datos objetivos y actualizados sobre las condiciones térmicas de los centros educativos de Canarias, facilitando la planificación y ejecución de futuras actuaciones de mejora.
«Con estos dispositivos podremos determinar en cada momento el estado de los centros donde se instalen, y evaluar cómo los episodios de calor extremo, que por desgracia son cada vez más frecuentes, afectan al desarrollo de la actividad educativa», ha explicado Cabrera. Según contó, esta información permitirá definir estrategias de adaptación orientadas a garantizar unas condiciones más adecuadas de confort térmico y ambiental en los centros educativos.
Para ello, además de la instalación de sensores, el proyecto incluye el desarrollo de una plataforma web avanzada para la monitorización, el análisis y la gestión de datos. La herramienta facilitará el análisis en tiempo real de las variaciones térmicas en los centros educativos, proporcionando información útil para la gestión de situaciones de contingencia y la planificación de futuras actuaciones de mejora en las instalaciones.
El proyecto incluye una evaluación de las características constructivas de los edificios y de su entorno vegetal con el fin de diseñar propuestas de intervención adaptadas a cada centro educativo. Este análisis permitirá identificar medidas de mejora de distinta envergadura orientadas a incrementar la habitabilidad y el confort de los espacios, así como promover soluciones basadas en la naturaleza, entre ellas la incorporación de vegetación adecuada para mitigar los efectos del calor.
Además, la iniciativa está concebida para evolucionar hacia un modelo predictivo sustentado en la recopilación y el análisis continuado de datos. Esta capacidad permitirá anticipar necesidades, planificar futuras actuaciones y definir criterios objetivos que guíen la adaptación progresiva de los centros educativos canarios a los efectos del cambio climático.
Red de sensores y medidas de adaptación climática
La herramienta también ofrecerá recomendaciones prácticas dirigidas a los equipos directivos y responsables de los centros, tanto para la ejecución de pequeñas actuaciones integradas en las tareas habituales de mantenimiento como para fomentar un uso más eficiente de las instalaciones.
La plataforma ya está en funcionamiento y recibe información en tiempo real de los 120 centros participantes en esta fase piloto. Para ello se han instalado 240 sensores en espacios interiores y exteriores, que registran de forma continua variables como la temperatura, la humedad relativa y la concentración de CO₂, proporcionando un diagnóstico detallado de las condiciones ambientales de cada instalación educativa.
Entre las medidas ya impulsadas figuran la habilitación de espacios de sombra en 326 centros educativos canarios. De estos, 203 proyectos han sido completados, 35 están actualmente en ejecución y los 88 restantes se desarrollarán durante el verano. Asimismo, se han puesto en marcha actuaciones de naturalización en 84 centros y se han instalado sistemas fotovoltaicos en otros 56, una cifra que se incrementará próximamente con cerca de 70 nuevas incorporaciones.
Estas iniciativas se complementan con proyectos de cubrición de canchas deportivas y diversas experiencias piloto de bioclimatización, orientadas a mejorar las condiciones de confort térmico en los espacios educativos.
El proyecto Clima Escolar Canarias, desarrollado por Gesplan mediante un encargo de la Consejería de Educación cercano a los 260.000 euros, convierte a Canarias en la primera comunidad autónoma española en disponer de una red de monitorización climática de estas características en centros educativos.













