Los agricultores del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) tienen previsto escenificar en una asamblea extraordinaria este martes unidad frente a la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) de nuevas reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura que suponen desde un recorte del 50 % de los envíos totales anuales de agua para la agricultura y el abastecimiento urbano de Alicante, Murcia y Almería. Cifra que no es una estimación de los empresarios agrícolas: figura textualmente en el informe del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) que lo ha elaborado por encargo del Gobierno.
Hoja de ruta
Esas decisiones se adoptarán en una asamblea extraordinaria en la capital murciana con la hoja de ruta a seguir, que contempla a buen seguro, movilizaciones durante la tramitación del documento que podría estar aprobado y vigente antes del nuevo año hidrológico en septiembre, tras el trámite de consulta pública. Al mismo encuentro está previsto que acuda el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón y su homólogo Fernando López Mira previsto organizar un encuentro con los responsables de las tres administraciones de las comunidades autónomas afectadas por el acuerdo: Comunidad Valenciana, Alicante y Murcia. La preocupación y la desazón entre los regantes es total y advierten que el hachazo al trasvase afecta a muchos otros ámbitos de la economía de los tres territorios.
Cierre total del grifo con menos de 531 hectómetros en Entrepeñas y Buendía
En esencia, las nuevas reglas de explotación (gráfico adjunto) dejarían el llamado nivel 2, con un trasvase mensual que ahora es de 27 hectómetros en solo 18 y solo un máximo de 9 hectómetros en nivel 3, cuando ahora se sitúa hasta en 20 hectómetros. Algo insostenible para la agricultura intensiva de Alicante y Murcia, según los empresarios agrícolas.
Además, eleva a 531 hectómetros el nivel de reservas conjuntas de los embalses de Entrepeñas y Buendía por debajo del cual se cerraría el trasvase. El actual es de 400. Además, eleva el límite para decretar nivel 1 en el que se podría trasvasar 60 hectómetros mensuales a unos imposibles 1.600 hectómetros. La cifra actual es de 1.300 y solo se ha alcanzado por primera vez en tres décadas en el actual año hidrológico.
El informe, del que ni siquiera el Gobierno ha trasladado oficialmente copia en su integridad a los principales afectados por el recorte y que se ha obtenido por los municipios ribereños, deja en papel mojado los trasvases de nivel 2, que han salvado la situación durante los últimos años tras las modificaciones de las reglas de 2014 y 2020. En esa situación está el trasvase en el 80 % de las situaciones con las actuales relgas. Algo que se rebaja al 66 % con las nuevas reglas. Mientras que el la cabecera estará en situación hidrológica de excepcionalidad, nivel 3 y 4, en la que prácticamente no se puede trasvasar el 30 % de las ocasiones con el nuevo recorte.
Propuesta de nuevas reglas de explotación con umbrales de reserva y volumen trasvasable / INFORMACIÓN
Roque Bru, presidente de Riegos de Levante Margen Izquierda, que integra a más de 20.000 regantes de la provincia de Alicante, señaló que hay que visibilizar unidad, también con la participación de la administración de los territorios afectados, «frente a este despropósito de dejarnos con la mitad de agua, y de esa mitad de agua, el 30 % del tiempo vamos a estar en nivel 3 y 4. Es decir, sin prácticamente agua».
Bru señaló que no tiene sentido que el Gobierno venda la desalación como una alternativa válida. «La desalación ahora es una mentira. Están señalando que de ahí vendrá el agua cuando los proyectos para las nuevas no están, ni tampoco las infraestructuras de interconexión. Lo lógico, dentro de la estrategia del Miteco sería que se plantearan los recortes una vez que toda esa infraestructura estuviera en marcha. Y no está. Es necesaria, al menos, una moratoria. Si no está no se puede recortar y todavía así nos quedamos sin agua», señaló Bru.
Bru advirtió que aunque estas reglas le dan preferencia al abastecimiento urbano el volumen de agua para ese uso también se reduce lo que implicará un más que probable aumento del precio del suministro a los municipios, que está congelado desde 2015 en 0,62 el metro cúbico por la Mancomunidad de Canales del Taibilla.

Probabilidad de permanencia en cada uno de los niveles y media de trasvase anual / INFORMACIÓN
Los regantes de Alicante se muestran muy pesimistas sobre el futuro inmediato del sector. José Vicente Andreu, presidnete de Asaja señaló que en el horizonte de 2007 «hay dos trenes que van por la misma vía y van a chocar. No sabemos qué va a pasar. Puede ser el caos. A la provincia de Alicante llegan del orden de 60 hectómetros al año y se quedan en nada. En zonas como San Miguel de Salinas, La Pedrera o la Comunidad de Santo Domingo se tendrán que abandonar tierras. Vamos a salir a la calle, nos vamos a movilizar, vamos a protestar contra las reglas de explotación».
Cambiar la sensibilidad
«Sabemos que este Gobierno ha demostrado una sensibilidad nula hacia a los regantes y sin un cambio de sensibilidad eso que han presentado los técnicos del Cedex se va a quedar como está. Lo vamos a pasar muy mal. Además en Murcia tienen que prescindir de los pozos desde el año 2027. No hay alternativa».
Ángel Urbina, presidente de una de las comunidades de regantes de base de Riegos de Levante señaló que hay que buscar alternativas y pronto. En este sentido apuntó, de nuevo, a una interconexión de cuencas. Y rescató el proyecto para el que existe un estudio previo aportado por los regantes para conectar el embalse de Valdecañas, la cuenca media del Tajo, con La Roda (Albacete) y el sistema del Segura. «Valdecañas siempre está lleno. Sería una solución para paliar este recorte», agregó. Urbina se mostró muy pesimista sobre el futuro del sector agrícola de aquí al horizonte de 2027 para los regantes del trasvase. «Vienen tiempos muy difíciles», agregó.
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