El colegio público de Hurchillo Manuel Riquelme ha sido seleccionado para formar parte de «100 Colegios de Impacto», una iniciativa de ámbito nacional que reúne a un centenar de centros educativos de 25 provincias españolas para hacer visible lo extraordinario, con un objetivo ambicioso: contribuir a diseñar la escuela del futuro y demostrar que aquello que durante años se ha considerado intangible en educación también puede identificarse, medirse y mejorarse.
El programa, impulsado por la Fundación Educación, la Fundación Ortega-Marañón y la Fundación Unicaja, cuenta con la participación de comités de expertos, universidades e investigadores vinculados al ámbito educativo.
La iniciativa trabajará durante este curso sobre diferentes indicadores relacionados con el desarrollo integral del alumnado y con aquellos ámbitos que marcarán las próximas evaluaciones internacionales, tomando como referencia los indicadores que serán objeto de análisis en la próxima edición del informe PISA.
La escuela del futuro
Para el colegio público de Hurchillo, formar parte de este proyecto supone mucho más que participar en un nuevo programa educativo. Significa convertirse en protagonista de una experiencia nacional destinada a aportar conocimiento, evidencias y buenas prácticas para construir la escuela del futuro.
«Hoy estamos diseñando entre toda la comunidad educativa algunos de los principios que deberán definir la escuela del futuro. Queremos demostrar que aspectos que muchas veces parecen difíciles de medir, como la creatividad, la empatía, el bienestar, la motivación o determinadas competencias personales y sociales, también pueden hacerse visibles», señala Joaquín Marzá Mercé, director del colegio de Hurchillo.
Bajo el lema «Hacer visible lo extraordinario», las 100 escuelas participantes afrontarán un proceso de diagnóstico, análisis y trabajo durante el curso escolar. Las familias tendrán también un papel fundamental, ya que su participación permitirá conocer su percepción sobre diferentes dimensiones de la experiencia educativa.
El proyecto pretende convertir las experiencias de estos centros en conocimiento útil para el conjunto del sistema educativo español. De este modo, las escuelas participantes actuarán como un auténtico «faro guía» dentro de la dimensión mundial de la educación, compartiendo prácticas y evidencias que puedan contribuir a mejorar otros contextos educativos.
Buenas prácticas
Uno de los momentos destacados del proyecto tendrá lugar el 29 de abril en Madrid, cuando representantes de los 100 centros se reunirán para poner en común y visibilizar las buenas prácticas desarrolladas durante el curso.
Para Hurchillo, esta aventura conecta directamente con una trayectoria educativa basada en la innovación, la educación ambiental, la actividad física, la cultura, la creatividad y el desarrollo integral de sus alumnos.
«Seremos parte de todo un proceso para ayudar al cambio de la educación y, sobre todo, para poder medir lo invisible que está presente en el proceso de aprendizaje», afirma Marzá Mercé.
Así, desde un pequeño colegio de la Vega Baja, el colegio público de Hurchillo vuelve a situarse en un escenario nacional para defender una idea que forma parte de su identidad: la escuela del futuro no se construye solamente con nuevos contenidos y nuevas tecnologías, sino haciendo visible todo aquello que hace que un niño aprenda, crezca, sienta y sea feliz.
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