La regularización extraordinaria de migrantes ha supuesto un arreón para el mercado laboral. No es que el mismo andara débil, especialmente teniendo en cuenta el contexto internacional y la mayor tibieza de economías vecinas, pero la inyección de centenares de miles de personas a la economía formal ha provocado un acelerón notable en las contrataciones. También, aunque con menor intensidad, en las listas del paro.
El empleo registró este pasado septiembre el mejor inicio de curso de los últimos 26 años. La Seguridad Social sumó 92.327 afiliados, hasta alcanzar un total de 22,43 millones de trabajadores en activo. Es el mejor registro en un mes de septiembre desde el año 2000. El paro, por su parte, subió en 23.587 personas, hasta un total de 2,3 millones de desempleados apuntados a las listas del Sepe.
La educación ha sido el sector que más ha tirado de las contrataciones, con 63.499 nuevas altas, algo habitual y previsible teniendo en cuenta el reinicio de las clases y las consecuentes llamadas para reincorporar a maestros en la privada y concertada, así como monitores, personal de comedor y academias, entre otros.
No obstante, el ‘efecto regularización’ se puede observar en aquellos sectores cuyos empresarios han manifestado mayor complacencia con la concesión de permisos de trabajo a las personas nacidas fuera pero que llevaban ya años viviendo y muchos de ellos trabajando ‘en B’.
Casi medio millón de personas han logrado un empleo tras la regularización de migrantes y el 70% nacieron en Latinoamérica
Por ejemplo, en la construcción se han incorporado tres veces más ocupados este septiembre respecto a agosto que el año pasado, en la hostelería el habitual recorte de empleo tras la campaña de verano ha sido menor y en las actividades administrativas o la agricultura ha habido un mayor número de contrataciones este año.
Según el balance realizado por la Seguridad Social, a día 30 de septiembre, se han dado de alta un total de 421.306 personas al empleo a través del proceso de regularización. Por nacionalidad, los afiliados que más peso tienen sobre el total proceden de Colombia y Venezuela, siendo el 71,1% de los nuevos afiliados de Latinoamérica.
La regularización extraordinaria de migrantes está ensanchando el mercado laboral. Este septiembre, si la Seguridad Social sumó unos 92.000 nuevos ocupados, 84.000 eran nacidos fuera. Hay más trasiego de gente, más profesionales cotizando -la Seguridad Social ha vuelto a la ratio 2,5 trabajadores por pensionista, algo que no se veía desde 2011-, pero también más gente apuntada a las listas del paro para tratar de encontrar un empleo.
2,5 trabajadores por pensionista
El Sepe ha informado que el número de inscritos en sus oficinas de empleo ha aumentado en 23.587 personas respecto a agosto, hasta alcanzar un total de 2,37 millones de desempleados. No todos, ni mucho menos, son nuevos parados derivados de la regularización. De hecho, una persona que acabe de recibir papeles y pueda trabajar tiene pocos incentivos para inscribirse en el Sepe ya que no tiene derecho a una prestación contributiva al no haber cotizado previamente.
Pero sí que hay una parte que, como el propio Gobierno ha reconocido, que obedece a ese efecto. En los tres últimos meses, desde que se cerró el plazo para presentar solicitudes a la Seguridad Social para acogerse al proceso, el Sepe ha sumado 87.523 nuevos parados, mientras que el año pasado, para esas mismas fechas, sumó 15.702 inscritos, cinco veces menos.
El balance de la regularización en el empleo es, a día de hoy, netamente positivo. Ha generado un impulso tanto entre la población asalariada, como entre la autónoma. El número de trabajadores por cuenta propia ha aumentado este septiembre respecto a agosto en 14.229 personas, hasta un total de 3,48 millones de afiliados al RETA; la cifra más alta de toda la estadística disponible.
Madrid tira del empleo
Una parte mayoritaria de las comunidades autónomas han participado del mejor septiembre para el empleo en dos décadas y media. No obstante, también ha habido varios territorios que han registrado números rojos y han perdido empleo. Es el caso de Islas Baleares, Galicia, Asturias, Extremadura o Andalucía; marcadas por el fin de la temporada turística o de las campañas agrícolas.
Los grandes motores de la economía española, por el contrario, han registrado fuertes ascensos de la ocupación. La Comunidad de Madrid, con 55.861 afiliados más, ha sido el territorio que más nuevos cotizantes ha aportado a la Seguridad Social, seguido por Catalunya, con 38.014 nuevos ocupados. Esta segunda comunidad autónoma, no obstante, sigue un mes más como el principal granero de empleo español, con más de cuatro millones de trabajadores en activo.
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