Los obispos nórdicos piden sacar el matrimonio del debate de las polémicas y recuperar su “belleza”

  1. Plenaria inaugurada con una reflexión del obispo Varden sobre inmigración
  2. Anuncio de una carta pastoral conjunta sobre inmigración
  3. Preparación del próximo tramo del proceso sinodal
  4. La Iglesia quiere recuperar la belleza del matrimonio
  5. Un encuentro con la Iglesia de Alemania

Plenaria inaugurada con una reflexión del obispo Varden sobre inmigración

El presidente de la Conferencia Episcopal Nórdica, el obispo Erik Varden, de Trondheim y Tromsø, dedicó su discurso de apertura, titulado «Acogiendo al forastero», a la tensión entre la dimensión universal de la fe cristiana y el arraigo de las comunidades nacionales. A partir del relato bíblico de la Torre de Babel, Varden abordó los efectos de las crisis internacionales y el auge del populismo, ante los que reclamó una respuesta cristiana basada en la acogida de quienes se encuentran en situación de necesidad.

«Como cristianos, debemos protestar enérgicamente. Es nuestro deber tender una mano amiga a los necesitados, abrir nuestras puertas a las personas sin hogar y compartir nuestro bienestar material con los pobres», afirmó el obispo.

Anuncio de una carta pastoral conjunta sobre inmigración

Varden defendió al mismo tiempo la necesidad de valorar la cultura propia de cada país y asumir responsabilidades hacia la propia sociedad. El presidente de la NBK planteó así el reto de encontrar un equilibrio entre la preservación de la identidad nacional y la apertura hacia quienes llegan desde otros lugares.

«El desafío cristiano que tenemos ante nosotros […] es encontrar un equilibrio entre dos tareas: promover la unidad y la identidad nacional y, al mismo tiempo, estar abiertos a los necesitados y a los extranjeros», señaló.

La Conferencia Episcopal Nórdica tiene previsto concretar esta reflexión en una carta pastoral sobre inmigración que será publicada el próximo 25 de octubre. El documento abordará previsiblemente uno de los asuntos que más debate está generando en las sociedades europeas, también en los países nórdicos, en un contexto marcado por los movimientos migratorios, la polarización política y el crecimiento de discursos de carácter nacional.

Preparación del próximo tramo del proceso sinodal

Otro de los asuntos centrales de la reunión fue la aplicación de la hoja de ruta del Sínodo Mundial de los Obispos para los años 2027 y 2028. La Conferencia Episcopal Nórdica acordó convocar durante la primavera de 2027 a los equipos sinodales diocesanos a una serie de reuniones regionales.

El objetivo será elaborar un informe estructurado que permita revisar y evaluar los procesos sinodales desarrollados hasta ahora y el funcionamiento de las distintas instituciones de la comunidad eclesial. Con esta iniciativa, los obispos pretenden ofrecer un seguimiento coordinado del proceso sinodal en los países escandinavos y facilitar su aplicación en las Iglesias locales.

La reunión de Paderborn se produce además antes del encuentro que los presidentes de las Conferencias Episcopales mantendrán en Roma en octubre de 2026, centrado en los diez años de Amoris Laetitia.

La Iglesia quiere recuperar la belleza del matrimonio

Precisamente la situación del matrimonio y la familia ocupó otro de los bloques de trabajo de los obispos nórdicos. El episcopado nórdico considera que el debate público sobre las enseñanzas de la Iglesia en esta materia queda con frecuencia reducido a determinadas cuestiones polémicas, mientras que el desafío pastoral que afrontan las Iglesias es más amplio: cada vez son menos las personas que contraen matrimonio.

Ante esta situación, los obispos plantean desplazar el foco hacia una presentación positiva del matrimonio cristiano. «La Iglesia debe resaltar la belleza y el significado del matrimonio cristiano como una unión para toda la vida, fiel y fructífera, y enfatizarlo con mayor fuerza en su proclamación», afirmaron.

La Conferencia Episcopal Nórdica considera que esta cuestión debe formar parte de la reflexión pastoral de las Iglesias de la región y del diálogo que mantendrán próximamente los presidentes de las Conferencias Episcopales en Roma.

Un encuentro con la Iglesia de Alemania

La estancia en Paderborn incluyó también varios encuentros con instituciones eclesiales y autoridades locales. Los obispos visitaron la Facultad de Teología de Paderborn y fueron recibidos en el ayuntamiento de la ciudad, donde firmaron en el Libro de Oro.

Además, los miembros de la Conferencia Episcopal nórdica se reunieron en Herne con el arzobispo Bentz, que ha trasladado temporalmente allí su oficina. En este encuentro, Varden participó en un panel sobre «La Iglesia en una sociedad secular», junto al arzobispo de Paderborn y representantes de trabajadores y voluntarios católicos.

El diálogo estuvo centrado en las experiencias misioneras, los nuevos comienzos en la vida espiritual y las cuestiones que permiten sostener la vida cristiana en un contexto de profundos cambios sociales.

Al concluir la plenaria, los obispos nórdicos expresaron también su agradecimiento por el apoyo económico que reciben de Alemania a través de la Fundación Bonifatiuswerk. La Conferencia Episcopal nórdica destacó que esta colaboración, mantenida durante décadas, constituye un respaldo para la actividad pastoral de las Iglesias católicas en los países nórdicos, donde la comunidad católica se desarrolla en un contexto de diáspora.

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