Emmanuel Macron terminó este miércoles su primera y única visita de Estado a España brindando por la amistad entre los dos países. Lo hizo ante Felipe VI y la reina Letizia, con una copa en la mano y bajo dos enormes tapices de Picasso. El escenario parecía elegido a propósito para una relación que este miércoles volvió a demostrar que entre España y Francia casi todo tiene su historia, incluso los problemas.
El presidente francés y su esposa, Brigitte Macron, ofrecieron entre las siete y las ocho de la tarde una recepción a los Reyes en la residencia de la embajadora de Francia en España, Kareen Rispal, en la calle Serrano. Fue el último acto de una visita de Estado que no se producía desde hacía 11 años en el caso de un jefe del Estado español a Francia y desde hacía 17 en sentido contrario, desde la que realizó Nicolas Sarkozy en 2009.
Los invitados en la recepción, este miércoles, escuchan a Macron. / LUDOVIC MARIN
El encuentro tuvo un carácter más reducido y distendido que los actos oficiales de los dos últimos días. Mucha amistad, pero no asistió ningún ministro y alrededor de 150 invitados llenaron el salón. Entre ellos estuvieron el exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos; el defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo; la modelo Nieves Álvares, el exfutbolista francés Raphaël Varane y el presidente de Prisa, el también francés Joseph Oughourlian. Y merecida mención aparte la de Ágatha Ruiz de la Prada. La diseñadora decidió resolver cualquier duda sobre en qué legación diplomática se encontraba y acudió vestida con los colores de la bandera francesa. O la cubana, como bromeó algún invitado. No era la primera vez: ya había utilizado la tricolor en otra ocasión, igual que otras veces se ha vestido de bandera española. Diplomacia textil.

Macron y Sánchez, este miércoles, se saludan en la escalinata de la Moncloa antes de reunirse. / Eduardo Parra / Europa Press
Macron fue el único que tomó la palabra. Felipe VI y Letizia lo escucharon enfrente, junto a Brigitte Macron. Y el presidente francés regresó inevitablemente al asunto que ha acompañado toda su visita: “Ese famoso tratado de Barcelona del que hemos hablado mucho…”, dijo Macron que, por un momento, trajo a algunos a la mente a Mariano Rajoy cuando no quería mencionar a Luis Bárcenas. El acuerdo de amistad y cooperación firmado por Macron y Pedro Sánchez en enero de 2023 en la capital catalana volvió a ser rechazado el martes por el Senado, con los votos de PP y Vox, pese a que el Tribunal Constitucional había avalado el precepto que había provocado la controversia. «Creo que no ha recibido quizá todo lo que merecía pero ahora ya está en el camino que no se puede parar», afirmó. El Gobierno confía en que se solventen los problemas y se acabe rematando positivamente en una comisión mixta entre el Congreso y el Senado.
Todo ocurría bajo dos versiones de ‘Femmes à leur toilette’, el único trabajo que Picasso concibió específicamente para ser trasladado a tapiz. André Malraux, ministro de Cultura francés, impulsó su tejido en la Manufacture des Gobelins en los años 60 y se realizaron versiones en color y en blanco y negro; las dos piezas son propiedad del Estado francés y están instaladas en la residencia madrileña. Este miércoles, un ‘picasso’, en una obra tejida en Francia, contemplando una recepción franco-española: pocos decorados mejores para la ocasión.
Macron cerró finalmente el discurso levantando la copa con ‘champagne’. «Esta amistad la cultivaremos… Con nosotros, en Francia, tendrán amigos seguros y por mucho tiempo. Viva la amistad entre España y Francia». Los Reyes brindaron. El tratado tendrá que esperar.
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