Con la tristeza del final y el orgullo de haber cumplido con su misión un año más, las tropas y legiones dieron ayer por concluidas las fiestas de Carthagineses y Romanos con el simbólico apagado del Fuego Sagrado que ha iluminado las fiestas desde el Cerro del Molinete y que este año llegaba desde Elche de la Sierra (Albacete).
Antes de este acto, se celebraba la ya también típica batalla cultural, donde los participantes muestran sus conocimientos históricos en los que se basan estas fiestas.
Todo ello tras unos días en los que han triunfado cada una de las representaciones y en el que el broche final llegaba el viernes con la gran batalla y este sábado con un gran desfile de los miles de carthagineses y romanos que hacen posible cada año volver a contar la historia de la ciudad trimilenaria.








