Ganar. Eso es lo que mejor se le da a esta España de Luis de la Fuente. Y además divirtiendo. No hay nada nuevo bajo el sol desde que la Selección se proclamara campeona del mundo hace ya un par de meses en Estados Unidos. [Inglaterra 2 – 3 España: narración y estadísticas del partido de la Nations League]
España sigue siendo la mejor. Wembley e Inglaterra pusieron a prueba el estreno de la segunda estrella, un rival exigente y una plaza emblemática, pero este equipo sigue siendo precisamente eso, mucho equipo.
El combinado nacional también quiere la Nations League. Le da igual la competición, no le importan los rivales. Quiere ganar y punto. Hubo momentos de dudas, es cierto y era hasta lógico, pero no es casualidad que la moneda siempre caiga del mismo lado una y otra vez.
Lamine, a la primera
No podía existir un mejor escenario en el que sacar por primera vez la segunda estrella a paseo. Wembley, toda una catedral del fútbol, fue el primer lugar que vio jugar a la bicampeona España después de la exhibición de fútbol del pasado verano en el Mundial.
Era todo un partidazo. Inglaterra fue tercera, pero solo un planteamiento ramplón de Tuchel en semifinales le privó de haber sido el rival de España en la final. Mucho se rumoreó de que aquello le podía costar el puesto a Tuchel, pero ahí seguía el alemán mandando en el banquillo.
Un contratiempo sacudió a la Selección antes incluso de comenzar el partido. Eric García, que iba a ser el titular en el lateral derecho, se lesionó y tuvo que dejar su lugar a Marc Pubill. Nico y Ferran Torres eran las otras novedades en el once con respecto a la alineación de la final contra Argentina.
El comienzo fue inmejorable. Sin tiempo casi para que los equipos se asentaran en el césped, Guehi se durmió de manera lamentable, giró hacia su portería siendo el último jugador y no advirtió la presencia de Lamine Yamal.
El del Barça, que no había firmado su mejor Mundial hace unos meses, empezó a desquitarse de ello. Agradeció el regalo, se plantó mano a mano ante Trafford y definió con un disparo muy ajustado. No se podía pedir más a este arranque de partido.
La sensación de que España era imbatible volvió a hacerse evidente. Y con el paso de los minutos fue a más. Pese a que Gordon lideró un pequeño amago de reacción con una internada en el área, Inglaterra se convirtió en un juguete en las manos del equipo de Luis de la Fuente.
Lamine define para adelantar a España ante Inglaterra.
Ferran volvió a mojar vestido de rojo tras un gran centro de Fabián, pero estaba adelantado y su gol fue anulado por fuera de juego. Poco después, el propio Ferran pecó de individualista y decidió jugarse él un mano a mano cuando tenía a Nico libre para empujar. Quince minutos y el marcador podía ser de 0-3.
Inglaterra, es cierto, no renunció a la posesión. Pudo quitarse el miedo del cuerpo y reaccionó pisando campo contrario, pero las ocasiones y la sensación de peligro estaban en el bando contrario.
Ferran Torres volvió a advertir. Controló a la perfección, le ganó la espalda a la defensa en velocidad… pero su definición volvió a fallar. Cruzó demasiado su disparo ante Trafford.
Inglaterra tiraba la línea arriba y eso permitía a España hacer daño a la espalda. También en estático amenazaban los de Luis de la Fuente, como con el tiro de Olmo cruzado tras un taconazo sensacional y mágico de Lamine.
Pero lo que nadie se esperaba era un giro tan dramático del guion en esta primera parte. España perdió el balón en el área contraria con el equipo volcado tras un córner e Inglaterra lanzó la contra. Gordon para Bellingham, y Bellingham para Gordon. El del Barça se quedó mano a mano ante Unai, retrocediendo sobre sus pasos, y puso el empate.
A punto estuvo acto seguido Inglaterra de darle la vuelta al marcador con un tiro de Kane, aspirante a Balón de Oro, desde la frontal que se marchó por muy poco. Pero la remontada iba a ser efectiva al minuto siguiente.
O’Reilly apuró línea de fondo, Kane remató y Cucurella desvió para introducirse el balón en su propia portería. Parecía mentira, pero Inglaterra estaba mandando en el marcador.
España reaccionó, un síntoma de fortaleza. De hecho, pudo empatar todavía antes del descanso por medio de Fabián o con un centro al poste de Cucurella, pero no terminó de acertar.
Llega la remontada
Pareció salir aletargada España a Wembley tras el descanso. Rodri se metió en una especie de nube negra y eso hizo que Inglaterra oliera sangre.
Bellingham puso el centro desde la izquierda y Quansah remató en el punto de penalti con todo. Se fue el balón arriba por milímetros. Se olía algo malo en el ambiente para el equipo de De la Fuente.
Rodri se durmió en el área, Bellingham se anticipó para robar y el jugador del Barça metió la pierna. Jude cayó derribado, pero el colegiado le dijo que se levantara. Parecía penalti, y también se lo pareció al VAR, que llamó a filas al colegiado. Le hicieron falta pocas repeticiones para ver que se había equivocado y para señalar los once metros.

Harry Kane estrella el penalti en el larguero.
Kane asumió la responsabilidad y le pegó a romper. Tanto, que lo que casi destrozó fue el larguero, porque erró y España se salvó gracias a la madera. Había habido doble toque del delantero, además. Vida extra para España.
La entrada de Baena lo cambió todo. A la primera que tocó se asoció con Lamine, le regaló una asistencia de tacón estratosférica y Yamal la echó fuera. Resurgía la Selección.
Tanto, que a los pocos segundos aprovechó el segundo regalo de Inglaterra, esta vez de O’Reilly. El lateral se equivocó, Olmo robó y asistió a Baena. Si antes quiso asistir, esta vez decidió coger el toro por los cuernos. Golazo desde la frontal del área para hacer el empate.

Baena ejecuta el disparo para anotar el empate Inglaterra.
El partido se convirtió en un auténtico correcalles. Espacios por todos los lados, aquello podía caer a favor de cualquiera de los dos. Saka tuvo en sus botas el tercero de los ingleses, pero si alguien tiene más calidad es España.
Baena recibió entre líneas en una jugada trenzada por el carril central, vio el desmarque de Oyarzabal, que había entrado unos minutos antes, y el de la Real Sociedad, con la calidad y la calma que le caracterizan, picó magistralmente ante la salida de Trafford. Definición de quilates, de esas de jugadores que valen millones.
Inglaterra quiso intentarlo hasta el final, pero España estuvo solvente. La campeona del mundo empieza la Nations League como terminó el Mundial, ganando ante grandes selecciones.
Inglaterra 2 – 3 España
Inglaterra: Trafford; Quansah, Konsa, Guéhi (Branthwaite, m.89), O’Reilly; Anderson, Lewis-Skelly (Garner, m.70); Saka (Gibbs-White, m.83), Bellingham, Gordon (Rogers, m.70); y Kane (Calvert-Lewin, m.83).
España: Simón; Eric García, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Olmo (Merino, m.82), Ruiz (Pedri, m.70); Lamine, Williams (Baena, m.60) y Ferran (Oyarzábal, m.55).
Goles: 0-1, m.2: Lamine. 1-1, m.36: Gordon. 2-1, m.40: Kane. 2-2, m.60: Baena. 2-3, m.74: Oyarzábal.
Árbitro: Davide Massa (Italia) amonestó a O’Reilly (m.67) y Bellingham (m.81) por parte de Inglaterra.
Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga de Naciones disputado en Wembley ante unos 84.000 espectadores. Se homenajeó en los prolegómenos a Kevin Keegan, doble Balón de Oro y leyenda del fútbol inglés, fallecido este año.










