Otra vez Militao. El brasileño encara la recta final de su recuperación y el Real Madrid vuelve a esperarle con la sensación de que su regreso puede cambiar el nivel de una defensa que, a pesar de todo, esta temporada parece más fiable de la mano de Mourinho. Hay pocas dudas de que, si recupera buena parte de su mejor versión, volverá a ser el central más completo de la plantilla.
El problema es que el Madrid ya ha vivido esta película demasiadas veces. Militao ha sufrido lesiones graves y sus regresos no siempre se han gestionado con la paciencia necesaria. En más de una ocasión acumuló demasiados minutos demasiado pronto porque el equipo le necesitaba con urgencia. Después llegaron nuevos problemas físicos y otra vez tocó empezar de cero, condicionando por completo al equipo blanco.
Mourinho ya resopla en su segunda etapa al frente del Real Madrid / Andres Lopez Sheridan / Zuma Pre / Europa Press
Esta vez no hay una defensa en ruinas que necesite un salvador. Mourinho ha conseguido darle más estructura al equipo. Huijsen y Konaté han formado una pareja con presencia y recorrido, aunque tampoco están exentos de dudas. El joven central tiene condiciones enormes, pero todavía comete errores decisivos y el penalti del otro día volvió a recordarlo. Konaté está siendo regular, pero sus actuaciones no resultan destacables hasta ahora. Rüdiger sigue aportando carácter y experiencia, pero sus 33 años obligan a dosificarle y Asencio parece haber quedado prácticamente fuera de la rotación.
Militao, que podría volver a lo largo del mes que viene, puede cambiar esa jerarquía si recupera al central que fue antes de las lesiones. Su velocidad, potencia en el duelo y capacidad para corregir a campo abierto permiten defender muchos metros más arriba. Sus cualidades son indiscutibles, pero la cantidad de problemas físicos que arrastra a lo largo de su carrera le condicionan y limitan.

Militao, el día que sufrió su última lesión / Juanjo Martín / EFE
La planificación del Madrid también queda señalada. El club lleva varias temporadas dependiendo demasiado de que Militao esté sano y de que Rüdiger pueda sostener una carga enorme. Ha incorporado alternativas, pero sigue sin tener demasiadas garantías cuando sus principales centrales no están disponibles. La llegada de Konaté y la mejoría de Huijsen en el inicio de temporada apuntaba a mejorar el escenario, pero parece que tampoco resuelve por completo esa dependencia.
El regreso de Militao genera expectación, especialmente por ver cuál será su nivel tras otro nuevo inconveniente en forma de lesión importante. Eso sí, Mourinho tendrá que gestionar su vuelta con cautela. No tendría sentido esperar meses su recuperación para después acelerar el proceso y cargarle de minutos a la primera oportunidad, tal y como ha ocurrido en el pasado con resultados nefastos.














