Altea vivió este viernes una intensa tarde festera que marcó el inicio de sus fiestas patronales del Cristo del Sagrario y de Moros y Cristianos en honor a Sant Blai, declaradas de Interés Turístico Autonómico y Bien de Relevancia Local Inmaterial. La jornada arrancó con la tradicional Entrà de la Murta a las 18.30 horas, y continuó con la Entrada de Bandas, la imposición de banderolas a las 19 filaes y, como acto central, el pregón de Jovi Ivars López, que desde el balcón del Ayuntamiento dio oficialmente el pistoletazo de salida a las fiestas. El pregonero destacó el valor de la amistad y la tradición y puso la mirada en el 50 aniversario de los Moros y Cristianos para 2029.
Una Entrà de la Murta multitudinaria
La Entrà de la Murta, organizada por la Comisión de Fiestas del Cristo del Sagrario, resultó uno de los momentos más participativos de la tarde. Sus clavarios y mayorales habían preparado un desfile en el que tomaron parte más de 200 personas, que repartieron más de 4.000 regalos a lo largo del recorrido.
Las reinas mayor e infantil, Mar García Mulet y Carmen Ruano Terol, respectivamente, junto a sus damas de honor, desfilaron por las calles principales del casco urbano junto a los miembros de la comisión de fiestas formada por los clavarios Vigela Lloret y Alberto Giulanotti, los clavarios de honor Ángela Morató y Juan Martí, y los 43 mayorales que repartieron regalos por todo el recorrido de los que disfrutó la chiquillería sobre todo.
La cabalgata se inició con la batucada Sonats en la Plaza de la Orquesta Azul y recorrió las calles Filharmònica, Pont de Moncau, avenida del Rei Jaume I y calle Raspall hasta desembocar en la Plaça dels Esports. En el recorrido, tres carretas fueron las encargadas de distribuir la murta, acompañadas del baile tradicional realizado por los miembros de Bellaguarda Tradicions, la Colla Xirimiters La Marina y la bandeta de la Filarmónica Alteanense. Las gimnastas del Club de Gimnasia Rítmica de Altea y un desfile de fantasía de AE Producciones, de Almansa, especialmente pensado para los más pequeños llenó de ambiente festero las calles de Altea. Malabaristas, zancudos, globos aerostáticos con los clásicos personajes de Disney, gigantes muñecos hinchables de Click y payasos hicieron las delicias del público. Detrás, los mayorales y mayoralas repartían balones, dulces y otros regalos. Y clausurando el desfile, la aclamada banda cómico-musical Los Claveles cerraba una Entrà de la Murta que se recordará muchos años.
Diecinueve bandas camino del Ayuntamiento
A las 20 horas tuvo lugar la Entrada de Bandas de Música, que partió desde la plaza Orquesta Azul y recorrió las calles hasta el Ayuntamiento. Las 19 bandas vinculadas a las filaes moras y cristianas pusieron música a los primeros compases de las fiestas antes del acto oficial de apertura.
En el balcón del Ayuntamiento se procedió después a la imposición de las banderolas en las banderas y estandartes de las 19 filaes. Los cargos festeros y las reinas de las fiestas fueron los encargados de colocar estos distintivos que acompañarán a las formaciones durante los principales actos de los Moros y Cristianos.
Jovi Ivars reivindicó la memoria y la tradición festera
Acto seguido llegó el momento central de la noche con el pregón de Jovi Ivars López, encargado de abrir oficialmente las fiestas desde el Ayuntamiento. Ivars, que fue Embajador Cristiano en 2017 con la filà Els Conqueridors, pronunció un pregón cargado de recuerdos personales y de reconocimiento a quienes han contribuido a mantener viva la fiesta.
El pregonero recordó unas fiestas de su juventud más sencillas, pero dotadas, según explicó, “de una magia especial”. Evocó las comidas en la filà, las antiguas Entradas, la pólvora y las personas que marcaron aquellos años y que ya no están, además de destacar especialmente “el valor de las amistades surgidas en las filaes, que con el paso del tiempo se convierten en vínculos para toda la vida”.
Jovi Ivars reivindicó el trabajo que numerosos festeros realizan durante todo el año. En su opinión, los Moros y Cristianos “son mucho más que música, pólvora y Entradas: son amistad, familia, esfuerzo y tradición”.
El pregonero también tuvo presente el próximo 50 aniversario de los Moros y Cristianos de Altea que tendrá lugar en 2029, una celebración que, señaló, “debe servir para reconocer a quienes iniciaron este camino y asumir la responsabilidad de continuarlo para las generaciones futuras”.
En la parte final de su intervención dedicó unas palabras especiales a las tres filaes que han marcado su trayectoria festera: Malvins, donde pasó su infancia con sus padres; Els Conqueridors, en donde forma parte desde su juventud; y Cora d’Algar, donde están muchos amigos “y especialmente mi mujer y mis hijas”. Finalmente, animó a vecinos, visitantes y habitantes de los pueblos próximos a salir a la calle, participar en los actos y disfrutar de las fiestas.
Las 19 bandas hicieron sonar “Ida y Vuelta”
El acto concluyó con uno de los momentos musicales más esperados. Las 19 bandas interpretaron conjuntamente, bajo la dirección de José Vicente Algado, director de la Banda Sinfónica de la Societat Filharmònica Alteanense, el pasodoble “Ida y Vuelta”, de Francisco Pérez Devesa, himno oficial de las fiestas de Moros y Cristianos de Altea. A sus acordes, los más de dos mil “festers” bailaron llenando la Plaza del Ayuntamiento con la emoción a flor de piel por el inicio de unas fiestas que llenarán de luz, color, música, hermanamiento y felicidad las calles de Altea hasta el próximo martes.
La interpretación conjunta puso el punto final a una tarde-noche que había comenzado con la murta y la fantasía para los más pequeños y que terminó con las 19 bandas haciendo sonar al unísono la música que anuncia que Altea ya vive sus fiestas de Moros y Cristianos.
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