Política
La parlamentaria del PP entregó el espray a un asesor de prensa para que lo limpiara en los servicios, lo que pudo provocar la fuga.
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El espray de gas pimienta que la diputada del PP, Ana Vázquez, exhibió desde su escaño en el Congreso para denunciar la situación de centenares de mujeres y escolares en Ceuta, acabó obligando a cerrar varios espacios en el Parlamento.
Y es que no había pasado media hora de su intervención y posterior expulsión del hemiciclo por mostrar «un arma», según Francina Armengol, cuando parte de una delegación de Mauritania que estaba de visita oficial en el edificio tuvo que ser atendida por problemas respiratorios.
La mayoría presentaba los ojos rojos. Una mujer que padecía problemas respiratorios vomitó y requirió asistencia médica.
Armengol expulsa Ana Vázquez por mostrar un espray de gas pimienta como los que llevan «las escolares en Ceuta»
Poco después, el asesor de prensa del PP al que Ana Vázquez entregó el espray al salir del hemiciclo, admitió que había acudido a varios baños con ese objeto para limpiarlo, porque según la versión de los populares, aunque la diputada lo había vaciado dos días antes «en la tierra» tenía manchas.
Las primeras investigaciones indican que parte del gas de ese espray habría pasado de esos baños a otras dependencias, colándose por las rejillas de ventilación.
Ana Vázquez entrega el espray de pimienta a un asesor de prensa del PP.
Al final, tuvieron que ser precintados tres baños en los edificios de ampliación del Congreso, situados en los números 36 y 40, frente al recinto principal.
También los despachos de asesores de Vox y Bildu fueron desalojados y varios trabajadores de la cafetería necesitaron asistencia.
Al acabar la jornada, el número de atendidos se elevaba a 12. Uno de ellos presentó una denuncia en la comisaría del Congreso.
La Policía ha iniciado una investigación.
El asesor que manipuló el espray admitió que el gas que todavía quedaba podría haberse escapado durante su manipulación.
Vázquez se convirtió en el foco de atención durante toda la mañana, requerida por las televisiones. Dio entrevistas desde el set del patio del Congreso, enseñando el bote limpio y reluciente.
Según explicó, con su acción quería homenajear a las mujeres que, atemorizadas ante el aumento de violaciones en Ceuta, han optado por llevar esprays de gas pimienta en sus bolsillos. Un material que también «están llevando los escolares».
El aumento de la demanda de este artículo de defensa personal ha provocado desabastecimiento en Ceuta.
«¿Es esta la nueva normalidad a la que se tienen que acostumbrar los ceutíes?», dijo la diputada, que insistió en que «la inseguridad en Ceuta no es subjetiva», en alusión a la polémica frase del ministro del Interior.












