La Diócesis de Córdoba impulsa su nuevo Plan Pastoral hasta 2030 con el Primer Anuncio como gran prioridad

Más de 600 personas han participado en el Colegio Trinidad de Córdoba en la Asamblea Diocesana de Córdoba, una jornada de encuentro, oración, reflexión y trabajo que ha servido para presentar el nuevo Plan Pastoral Diocesano 2026-2030. Sacerdotes, laicos y personas consagradas procedentes de parroquias, movimientos, hermandades y colegios han acudido a esta cita para marcar las líneas de actuación de la Iglesia cordobesa durante los próximos cuatro años.

Este encuentro ha supuesto el punto de partida de una nueva etapa pastoral tras un proceso de escucha y discernimiento en el que han intervenido 344 grupos sinodales y más de 3.200 personas de toda la provincia. El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha sido el encargado de desgranar el documento marco bajo el lema «Se acercó y se puso a caminar con ellos», inspirado en el pasaje de los discípulos de Emaús.

El prelado ha planteado este periodo como una hoja de ruta compartida para los próximos cuatro cursos, orientada a caminar en comunión y renovar el compromiso con la misión evangelizadora. En su carta pastoral, monseñor Jesús Fernández ha invitado a recorrer este camino desde la esperanza y ha señalado la Palabra de Dios como el elemento fundamental para guiar a una Iglesia misionera.

Prioridad en el Primer Anuncio y testimonios

La asamblea ha fijado la elección del Primer Anuncio como la prioridad pastoral absoluta para el curso 2026-2027. Esta propuesta busca facilitar el encuentro personal con Jesucristo en los entornos habituales de la vida diaria, tales como la familia, la escuela o los puestos de trabajo.

El presidente mundial del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, Álvaro Martínez, ha sido el responsable de detallar las claves de esta tarea a través de su experiencia en España y otros países. Su intervención ha conectado el Primer Anuncio con los otros tres itinerarios del plan: el acompañamiento, los procesos formativos y la presencia misionera en la vida pública.

La jornada matinal ha contado con el bloque de testimonios denominado «Primer anuncio en la vida cotidiana». En este espacio, José Antonio Luque ha rememorado sus vivencias desde su infancia en la parroquia de Las Margaritas, su labor como docente en el Colegio Obispo Osio y su extensa trayectoria en espacios radiofónicos como {‘Fraternidad en marcha’}, {‘La Voz de Andalucía’} y los 36 años al frente de {‘Paso a Paso’}.

Asimismo, el matrimonio compuesto por Manuel y Pepi Casas-Ruiz, vinculado a los Hogares Don Bosco y a la parroquia de San Pelagio, ha expuesto la importancia de la transmisión de la fe en el ámbito familiar y generacional. Por su parte, el docente Adrián Sánchez, moderador de las reuniones, ha ensalzado la riqueza del proceso de escucha diocesano y ha confiado en un despliegue sereno del plan.

De grupos sinodales a equipos evangelizadores

La consulta previa realizada en la diócesis ha sentado las bases para transformar los actuales núcleos de trabajo en los llamados Equipos Sinodales de Evangelización (ESE). Con esta iniciativa, la Diócesis de Córdoba busca afianzar espacios estables de oración, discernimiento, formación permanente y corresponsabilidad eclesial.

Durante la sesión de tarde, el sacerdote diocesano Mario González ha valorado la aportación de los laicos al discernimiento parroquial y la necesidad de profundizar en esta dinámica comunitaria. A su vez, la catequista Irene Pérez, de la parroquia Virgen del Camino, ha compartido la implicación activa de los jóvenes en la toma de decisiones.

Para completar esta ronda de intervenciones, el misionero claretiano Juan Miguel Martínez ha puesto de relieve el enriquecimiento mutuo que supone integrar los distintos carismas diocesanos. El religioso ha vinculado directamente la vocación misionera con la necesidad de proclamar el mensaje cristiano en cualquier contexto.

Declaración final y clausura de la asamblea

El encuentro ha finalizado con la lectura de una declaración en la que los participantes han respaldado el Plan Pastoral 2026-2030 y han concretado como meta del primer año «El primer anuncio en el diálogo con personas del entorno cotidiano». El texto aprobado ha asumido el compromiso de cuidar de forma preferente a las personas más vulnerables.

La clausura ha llegado con la Eucaristía presidida por monseñor Jesús Fernández, quien ha recordado en su homilía la responsabilidad compartida de sacerdotes, consagrados y laicos en la transformación social. El obispo de Córdoba ha cerrado la primera de las cuatro asambleas previstas poniendo el foco en los jóvenes, las familias, los migrantes y los colectivos en exclusión.

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