El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este lunes en Ceuta que su departamento está reforzando la vigilancia de las fronteras de esa ciudad autónoma y de Melilla con nuevos pelotones de los Grupos de Reserva de Seguridad, los GRS, antidisturbios de la Guardia Civil.
Son varios grupos -la cantidad concreta no se ha anunciado- de Seguridad Ciudadana de la Policía y tres pelotones adicionales de los GRS para cada ciudad, activados por Interior de cara a dos convocatorias que circulan en las redes sociales marroquís -como ocurrió antes de la oleada migratoria del día 30 de julio- para intentar entradas ilegales en las dos ciudades españolas del norte de África.
Marlaska ha asegurado en una larga comparecencia ante los medios que está trabajando «un dispositivo importante de información, de inteligencia, de rastreo de fuentes abiertas y cerradas, y de cooperación con los medios de inteligencia marroquís y el Servicio Europeo de Acción Exterior» para monitorear esas convocatorias. Se trata principalmente, y la ha citado el ministro, de una activada para el día 23 de septiembre, fecha en la que se celebran legislativas de Marruecos y se anima a los interesados a tratar de aprovechar que las fuerzas policiales marroquís estarán saturadas por el proceso electoral
Marlaska ha descrito como una prioridad suya «evitar cualquier acontecimiento parecido a la crisis que tuvimos que padecer» el día 30 de julio.
Violencia
El titular de Interior ha llegado a Ceuta en la misma jornada en que la Policía detenía por desobediencia y daños a uno de los autores del último episodio violento en la ciudad: estragos en el coche de la diputada ceutí Julia Ferreras, en el que trataban de guarecerse en plena tumultuaria protesta en el puerto dos activistas españoles pro derechos humanos.
El detenido lo es, por entre otras figuras penales, la de desobediencia a la autoridad. Ya son 17 los detenidos en altercados contra operativos españoles desde que comenzó la grave situación que sufre la ciudad. Doce cayeron en una primera acción policial, por el apedreamiento de una patrulla militar, y fueron expulsados a Marruecos. Otros cuatro, por otra emboscada a militares, con el mismo resultado. Si bien los ataques han sido otros, e incluso con heridos de consideración, la Policía Nacional ha recibido solo denuncias por los dos hechos mencionados, aclaran fuentes de ese cuerpo policial.
Al comienzo de su intervención, el ministro ha expresado su solidaridad con la diputada por «un ataque absolutamente injustificado». Ha advertido Marlaska que «la violencia no es el camino».
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, había comentado horas antes los brotes de violencia en la ciudad en una intervención pública con ocasión de la visita del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el de los populares europeos, Manfred Weber. Vivas ha reafirmado: “En Ceuta condenamos la violencia, venga de donde venga”.
Desencuentro
Este es el panorama de lunes en el que ha llegado Marlaska a una ciudad que “tiene la soga al cuello” y es “una olla a presión”. Las palabras son, nuevamente, del presidente Vivas, pronunciadas mientras el ministro iniciaba su visita, y tras aclarar el dirigente autonómico que no se vería con el estatal «por problemas de agenda».
Esa fue la razón que dio la presidencia autonómica a Interior. El martes pasado, según fuentes ministeriales, el ministro comunicaba oficialmente al gobierno ceutí la visita de Marlaska prevista para este lunes y solicitaba un encuentro personal entre Marlaska y Vivas. El viernes, según las mismas fuentes, el gabinete de Vivas contestó que ese encuentro no sería posible «por problemas de agenda».
Es el clima de división institucional que intoxica la gestión de la situación, en la que son aristas muy cortantes la situación de los menores no filiados aún ni acogidos bajo techo, las denuncias por malos tratos a menores en centros de acogida, la lentitud en el trámite de expedientes para la devolución de migrantes… y una nueva razón para la discordia, el asentamiento provisional de 1.700 migrantes en carpas desplegadas en el puerto, que es objeto además de un recurso del Sindicato Unificado de Policía (SUP) contra la supuesta falta de previsión de seguridad en la instalación, admitida a trámite judicial este pasado fin de semana.
En este momento, 25 líneas de trabajo policial -recogida de datos, huellas dactilares, datos biométricos, foto…- están abiertas por especialistas de Extranjería de la Policía en conexión con la base de datos de extranjeros ADEXTTRA. Fuentes de Interior apuntan que esperan que sean sean 30 los puestos de tramitación que estén ya activos el próximo fin de semana. La cantidad de expedientes abiertos rebasa por poco los 2.000 y sigue con un goteo mucho menos rápido del que quisieran en el gobierno de la ciudad, pero con todo un sistema cuyos funcionarios no quieren exponerse a la inhabilitación, que ya ha ocurrido en otros casos llevados a los tribunales, por devoluciones incorrectas de migrantes.
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