El primer ministro Benjamin Netanyahu y su esposa, Sara, participaron en una ceremonia por la colocación de la piedra angular de un monumento dedicado a los soldados cristianos caídos de las FDI de habla árabe. El acto se realizó en el bosque de Lavi, cerca del cruce de Golani, en el norte de Israel.
Durante su discurso, Netanyahu rechazó las críticas internacionales contra Israel y afirmó que el país y sus fuerzas armadas son presentados injustamente como perseguidores de minorías. También destacó el trato que, según él, reciben las comunidades minoritarias dentro de Israel frente a la situación regional.
El primer ministro mencionó a los drusos en Siria y señaló que Israel intervino para protegerlos de ataques. Además, afirmó que la comunidad cristiana encuentra en Israel un lugar de crecimiento y seguridad, a diferencia de otras zonas de Oriente Medio donde enfrenta persecución o migración.
Netanyahu sostuvo que esta realidad no recibe suficiente atención internacional y aseguró que existe una “gran mentira” sobre Israel que se repite hasta ser aceptada. Según explicó, la ceremonia del memorial busca mostrar que Israel no solo protege a los cristianos, sino que también cuenta con cristianos que defienden al país.













