- Oficial español apartado del Mando Marítimo Aliado de la OTAN
- Motivos de la investigación y relación sentimental sospechosa
- Acciones tomadas: investigación y cese del militar
- Declaraciones de Janina White ante las acusaciones
- Respuesta oficial de Janina White en Linkedin
- Encuentro con los servicios de seguridad rusos en San Petersburgo
- Impacto personal y consecuencias judiciales
Oficial español apartado del Mando Marítimo Aliado de la OTAN
The Daily Telegraph reveló este lunes 14 de septiembre que un oficial de la Armada española fue apartado de sus funciones en el Mando Marítimo Aliado de la OTAN, que tiene su cuartel general en Northwood, en Inglaterra.
Ese mando de la OTAN tiene un papel relevante en la vigilancia de los buques de superficie y los submarinos rusos que navegan por aguas cercanas a los países de la alianza atlántica.
Motivos de la investigación y relación sentimental sospechosa
Al parecer, responsables de la seguridad de la OTAN y de las Fuerzas Armadas españolas detectaron que ese militar español, de la Armada, destinado en Northwood había iniciado una relación sentimental con una mujer nacida en Rusia pero que posee doble nacionalidad de Reino Unido y de Polonia.
El militar español habría invitado a esa mujer a algunos actos sociales dentro de la base.
Acciones tomadas: investigación y cese del militar
Se inició una investigación de seguridad que desembocó en que le retiraran al militar la acreditación de acceso. Finalmente fue cesado del destino en el Mando Marítimo Aliado y regresó a España.
Declaraciones de Janina White ante las acusaciones
La mujer señalada en el reportaje, Janina White, aseguró a The Daily Telegraph que había sido discriminada de forma injusta por su origen, y remarcó que ni fue detenida, ni ninguna investigación la ha declarado como agente de una potencia extranjera.
Además, afirmó que ya no mantiene ninguna relación con ese militar español que fue apartado del Mando Marítimo Aliado de la OTAN.
Respuesta oficial de Janina White en Linkedin
Confidencial Digital ha consultado el texto que Janina White ha publicado en Linkedin este lunes 14 de septiembre para responder al reportaje publicado por The Daily Telegraph.
“Este es mi relato”, explica White en un texto en el que califica de “tontería” la acusación de ser una espía rusa.
Confirma que “después de que el Comandante de Northwood tuviera conocimiento de las preocupaciones de seguridad de España y la OTAN con respecto a mi entonces pareja, se le retiró su pase de acceso”.
Janina White critica que sólo a partir de “rumores” se llegara a tomar decisiones y a acusar a varias personas de ser un peligro para la seguridad de la OTAN.
Asegura que ha iniciado varias acciones judiciales por ese veto de seguridad a ella, y por consiguiente, al que era su pareja, el militar español que acabó apartado del Mando Marítimo Aliado.
Además, revela que “solicité a las autoridades españolas, a la OTAN y al Ministerio de Defensa información que me permitiera comprender y evaluar ese riesgo. No recibí las respuestas que buscaba”.
White hizo esa solicitud antes de que ella viajara a Rusia.
“Aquí utilizo deliberadamente la palabra «aparentemente». El contacto con las autoridades rusas es un asunto serio y debe establecerse mediante pruebas, en lugar de afirmarse más allá de lo que demuestran los documentos actuales”.
Ese viaje a Rusia no fue ordinario. “La información relativa a este asunto privado parece haber llegado también a los servicios de seguridad rusos”, y según cuenta The Daily Telegraph, fue abordada por los servicios de inteligencia rusos.
Ella viajó a San Petersburgo para visitar a su padre enfermo. Allí se le acercó un hombre que se presentó como miembro del Servicio Federal de Seguridad, el FSB, dedicado a la inteligencia interior y al contraespionaje en Rusia.
Pasó dos horas interrogándola en una cafetería, y le preguntó por el militar español. Ella le respondió que ya no tenían contacto.
Impacto personal y consecuencias judiciales
En el relato que Janina White publicó en Linkedin hay un detalle llamativo.
“Hay una razón humana por la que no me detendré” en su pelea judicial, “hace casi exactamente un año, la historia dejó de ser graciosa”, denuncia.
“Tras el derrumbre de todo a nuestro alrededor, mi expareja intentó suicidarse. Ocurrió el 17 de septiembre de 2025”, relata esta mujer de origen ruso.
“Me encontré sola en una residencia del Ministerio de Defensa, hablando por teléfono con el Servicio Nacional de Salud (NHS), intentando asimilar la posibilidad” de que quien era su pareja, “un oficial de la OTAN, pudiera morir debido a meses de acoso por parte de sus compañeros de la OTAN”.
Insiste en que en un expediente abierto por sus denuncias y recursos “consta el intento de suicidio del 17 de septiembre de 2025 y alego que, a pesar de que el Ministerio de Defensa fue notificado expresamente con posterioridad, ningún documento divulgado muestra ninguna investigación sobre mi bienestar, contacto de protección o intervención institucional dirigida hacia mí mientras vivía en esa propiedad del Ministerio de Defensa”.















