Patxi López no ha intentado negar la gravedad de lo ocurrido en Ceuta. El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso ha admitido que la ciudad autónoma «está lejos de la normalidad» tras la crisis migratoria, pero ha defendido que el Gobierno actuó en cada momento «en función de la información que tenía». En una entrevista en La Sexta Xplica, emitida este sábado, López ha reconocido que para quienes vivieron la crisis en primera persona la respuesta de las administraciones puede haber resultado insuficiente. «Seguramente hay que hacer más y seguramente se podrían haber hecho más rápido las cosas», ha afirmado.
El dirigente socialista ha puesto el foco especialmente en la información disponible antes de la entrada masiva de migrantes. A su juicio, la desclasificación de los informes de inteligencia constituye «un ejercicio de transparencia sin precedentes», y ha defendido que ninguno de esos documentos anticipaba la magnitud de lo que finalmente sucedió.
López ha insistido en que los documentos desclasificados no contenían «una alerta para esta magnitud». Algunos, ha explicado, situaban incluso el riesgo en niveles bajos o medios. «Si se hubiera dicho que hay posibilidad de que entren 80.000 personas, se hubieran adoptado otra serie de decisiones», ha asegurado.
El portavoz socialista ha descartado, eso sí, que una previsión de ese calibre hubiera significado recurrir a las Fuerzas Armadas o a los cuerpos policiales para impedir físicamente la entrada. «Ninguna hubiera sido ir con armas, con el Ejército, Policía o la Guardia Civil a impedir ese asalto porque entonces hubiese habido centenares de muertos», ha afirmado.
López ha recordado además que la seguridad de Ceuta ya había sido reforzada en julio con más de 500 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. En este sentido, ha rechazado que exista «ningún reconocimiento de error en la cadena de mando», aunque sí ha defendido la necesidad de mejorar la preparación ante los denominados «ataques híbridos».
López defiende la actuación de Sánchez
Una de las cuestiones planteadas durante la entrevista ha sido si el Gobierno tardó demasiado en reaccionar y si Pedro Sánchez debería haber interrumpido sus vacaciones durante la crisis. López ha defendido que el presidente «no dejó ni un minuto de estar conectado en este asunto», pese a encontrarse fuera de Madrid. El portavoz socialista ha enumerado además algunas de las medidas adoptadas después de la crisis. Según ha explicado, se reforzó la seguridad con más agentes, se habilitaron espacios para tramitar los expedientes «uno por uno» y se destinaron recursos para apoyar a la economía de Ceuta.
También se ha referido a la percepción de inseguridad de los ciudadanos. López ha defendido que la sensación «subjetiva» de inseguridad a la que alude el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, puede coexistir con unos datos que, según ha señalado, «no dicen que se esté viviendo una situación de inseguridad alarmante» en la ciudad autónoma.
La entrevista también ha dejado un mensaje dirigido a las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular. López les ha reprochado su falta de colaboración en la acogida de menores migrantes y ha planteado directamente: «¿Qué están haciendo las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular para ayudar a resolver esta crisis?». Según ha señalado, «la única que ha salido» a mostrarse dispuesta a acoger menores ha sido Navarra, comunidad gobernada por el PSOE. En este contexto, López también ha rechazado centrar el debate en posibles dimisiones. A su juicio, quienes deberían asumir responsabilidades son «todos los que en lugar de dar soluciones a esta crisis, buscan aprovecharse de ella».
Puente, fuera de la carrera sucesoria
La conversación ha terminado desplazándose hacia otro asunto político: el futuro del PSOE y el papel de Óscar Puente. López ha admitido que la manera de hacer política del ministro de Transportes «no es su forma de hacer política», aunque ha rechazado que Puente pueda ser el sucesor de Pedro Sánchez al frente del partido. Su respuesta ha sido tajante y breve: «Yo de sucesor a Pedro Sánchez le veo a Pedro Sánchez».
López también se ha descartado a sí mismo como posible relevo, al igual que al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. De este modo, el portavoz socialista ha cerrado cualquier especulación sobre una eventual carrera sucesoria y ha dejado claro dónde sitúa, al menos por ahora, el futuro liderazgo del PSOE.
Súmate a
Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.
hazte socio














