Irán defiende que «no tiene sentido» negociar con Estados Unidos si no acepta los términos de Teherán

Irán ha vuelto a endurecer su posición ante el estancamiento de las negociaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra iniciada en febrero por Washington e Israel. El jefe de la comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, ha asegurado este sábado que cualquier nuevo contacto con la Administración estadounidense carece de sentido si no existe un compromiso previo con las condiciones planteadas por Teherán.

“Hasta que la parte estadounidense no acepte todas las condiciones de Irán, el diálogo y la negociación no tienen ningún sentido”, ha afirmado Azizi, en unas declaraciones que evidencian las dificultades para alcanzar un acuerdo que permita detener las hostilidades. El mensaje del dirigente de Teherán supone un nuevo salto en la intensidad del discurso iraní en un momento en el que los contactos diplomáticos permanecen bloqueados. Por ahora, las partes no han conseguido cerrar un entendimiento que permita avanzar hacia el final de la guerra, mientras el estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales escenarios de la confrontación.

La situación en torno a este paso marítimo es especialmente delicada por su importancia estratégica. Irán mantiene la apertura del estrecho como una de las principales bazas de las que dispone en las negociaciones. Teherán, sin embargo, vincula cualquier avance en este sentido al cumplimiento de una serie de condiciones por parte de Estados Unidos. En concreto, las autoridades iraníes reclaman el cese de los ataques estadounidenses y el cumplimiento de los compromisos incluidos en el memorando de entendimiento alcanzado el pasado mes de junio. Mientras estas condiciones no se cumplan, Irán no parece dispuesto a dar por cerrado el actual pulso diplomático ni a facilitar una normalización de la situación en Ormuz.

El bloqueo de las conversaciones añade, así, una nueva dimensión al conflicto. El enfrentamiento militar se desarrolla en paralelo a una disputa diplomática en la que cada movimiento sobre el terreno puede afectar a las posiciones de las partes en la mesa de negociación.

Omán, el escenario de una reunión clave

En este contexto, las autoridades iraníes tienen previsto mantener el próximo lunes una reunión en Omán con representantes de varios países del golfo Pérsico e Irak. El encuentro servirá para analizar los resultados de las conversaciones mantenidas con Mascate y abordar las posibilidades de establecer rutas seguras a través del estrecho de Ormuz.

La reunión adquiere especial relevancia porque la seguridad de la navegación se ha convertido en uno de los elementos centrales de la crisis. La posición iraní sobre la reapertura del paso permanece condicionada a que Estados Unidos detenga sus ataques y respete los compromisos alcanzados previamente. Omán desempeña, además, un papel relevante como escenario de los contactos diplomáticos. El país ha servido de interlocutor entre las partes en las negociaciones destinadas a encontrar una salida al conflicto, mientras los países vecinos tratan de reducir los riesgos derivados de la escalada militar. Por ende, la reunión del lunes permitirá comprobar si existe margen para avanzar en alguno de estos asuntos o si, por el contrario, las posiciones continúan alejadas.

Las declaraciones de Azizi apuntan, por ahora, a la segunda posibilidad. Teherán insiste en que no aceptará retomar una negociación sin garantías previas y mantiene la presión sobre Washington vinculando cualquier avance en la situación del estrecho de Ormuz al cumplimiento de sus condiciones. El resultado de las próximas conversaciones será, por tanto, relevante no solo para determinar el futuro de las rutas marítimas, sino también para saber si las partes son capaces de recuperar un canal diplomático que permita avanzar hacia el final de las hostilidades.

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