Arabia Saudí ha anunciado este viernes que cierra de manera temporal su crucial oleoducto de crudo Este-Oeste como medida de precaución tras varios ataques. El oleoducto, cuya longitud es de más de 1.200 kilómetros, fue objeto de ataques en las regiones de Riad y Medina el jueves por la mañana en los que varias personas resultaron heridas, según ha informado el gobierno saudí.
Según indicó un funcionario estadounidense a CNN este jueves, un análisis preliminar reveló que el impacto recayó las estaciones de bombeo, situadas junto a la propia tubería.
Asimismo, una imagen satelital tomada este viernes parece mostrar graves daños por incendio en una de las estaciones de bombeo, mientras que una imagen de otra estación, tomada el jueves, mostraba un pequeño incendio que desprendía columnas de humo negro y denso. Ese mismo funcionario señaló que el sistema fue alcanzado por drones procedentes de Iraq.
El oleoducto Este-Oeste tiene capacidad máxima de 7 millones de barriles diarios y permite a Arabia Saudí exportar su crudo evitando el estrecho de Ormuz, lo que ha llevado al país a aumentar su uso para desviar evitar el bloqueo.
AVANZAN LOS HUTÍES
Uno de los principales sospechosos de estos ataques son las guerrillas hutíes, aliadas de Irán. En otro orden de cosas, según Reuters, estas guerrillas anunciaron que ha tomado el control de la isla yemení de Perim, un enclave estratégico en el estrecho de Bab el-Mandeb.
Bab el-Mandeb se encuentra en el extremo opuesto de la península arábiga respecto al estrecho de Ormuz, y su control por parte de los hutíes podría dar a Irán una baza decisiva en su enfrentamiento con Washington, ya que supondría cerrar un segundo corredor energético clave y presionar todavía más al alza los precios del crudo.













