Más de un centenar de personas han participado este viernes en la cena «a la fresca» organizada para protestar contra los efectos del turismo masivo en Alicante. La reunión se ha iniciado ante la presencia de varios vehículos y media decena de agentes de la Policía Local que, tras constatar que no existía permiso de concentración, han identificado a algunos de los presentes, advirtiendo de que trasladarán los datos a la Subdelegación de Gobierno. Ante lo llamativo del grupo, que se ha dado cita en la Explanada, varios grupos de visitantes extranjeros que paseaban por la zona se han acercado con curiosidad a preguntar cuál era el motivo de la protesta.
En torno a las 20:50 horas han comenzado a llegar los primeros grupos de personas: sillas, mesas, manteles y toallas han comenzado a ocupar las teselas de la Explanada ante la mirada de agentes del Grupo Operativo de Intervención Rápida (Goir), que ya aguardaban su llegada junto al emblemático paseo. La Policía ha comunicado a los participantes en la protesta que, al no disponer de autorización, debían mantenerse en grupos de menos de veinte personas.
Así ha sido en un primer momento, pero, a medida que pasaban los minutos, los asistentes que se incorporaban a la cena iban completando los vacíos, formando un gran grupo que ha copado la parte central de la Explanada, justo en su intersección con la Rambla. Los agentes municipales han solicitado su documentación a algunos de los presentes, especialmente a los que se encontraban grabando vídeo, y han indicado que darían traslado de las identificaciones a la Subdelegación de Gobierno, que será la administración encargada de determinar si los hechos son merecedores de sanción.
Protesta «a la fresca»
La convocatoria, que se anunció hace apenas dos días, pretendía organizar una cena reivindicativa con el objetivo de «retomar las calles» y disfrutar de un espacio público «conquistado» por los turistas. La cita, a la que se han sumado más de cien personas, también ha contado con el respaldo de algunos grupos políticos, como Esquerra Unida y Compromís.
Sin embargo, los asistentes han lamentado la presión policial, especialmente en un momento en el que el gobierno municipal se ha convertido en protagonista por las sanciones impuestas a manifestantes que acudieron al pleno municipal a protestar, incluyendo a una mujer desahuciada. «Parece que se creen que somos delincuentes, pero no creo que podamos hacer mucho con una empanadilla«, ironizaba uno de los participantes.
Algunos turistas curiosos se han acercado a conocer el motivo de la protesta contra los efectos del exceso de visitantes
En torno a las 22:00 horas, cuando el grupo ya superaba holgadamente las cien personas, algunos visitantes «curiosos» que se encontraban de paso en la ciudad se han acercado a conocer el motivo de la protesta. Los mismos que se han marchado rápidamente de la zona, entre risas incómodas, al comprender que la razón de la convocatoria era, precisamente, rechazar los efectos del turismo masivo en Alicante.
La iniciativa, bajo el lema «¡Reprenguem la ciutat!» (¡Retomemos la ciudad!), ha sido impulsada por el colectivo Alicante Dónde Vas y los sindicatos de vivienda de Carolinas y la Zona Norte. Se trata de una acción similar a la que han protagonizado los vecinos de los Poblados Marítimos de València para reivindicar una tradición ciudadana frente a la futura remodelación del paseo marítimo, en la que los hosteleros piden delimitar la actividad en una zona de pícnic. El movimiento se inició el pasado mes de agosto en Palma, donde más de 500 residentes tomaron las calles de la misma forma para «reapropiarse del espacio público».
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