LaLiga vuelve a castigar al Celta con horarios poco compatibles con su participación en la Europa League. Al igual que ocurrió en más de una ocasión el pasado curso, el organismo que preside Javier Tebas ha programado partidos en horarios nada favorecedores para el conjunto celeste, que pierde horas de entrenamiento y jornadas de descanso entre los partidos de la competición doméstica y el torneo continental.
El último caso se ha producido en vísperas del reestreno en competición europea que el conjunto celeste vivirá el próximo miércoles en Nicosia contra el Omonia chipriota. El Celta pidió a la Liga disputar el encuentro liguero de esta semana contra el Málaga este viernes o el sábado, pero el organismo que preside Javier Tebas desoyó la petición del club vigués y decidió fijar el partido contra los andaluces para las 14.00 horas de este domingo, restando tiempo de preparación y reposo a los celestes. La negativa ha generado malestar en la Calle del Príncipe, aunque el club no ha expresado públicamente su enfado.
Tampoco ha gustado a Claudio Giráldez, que se ha visto obligado a modificar la preparación del encuentro contra el Omonia, un partido que presenta el problema añadido del largo viaje que deberán realizar los celestes, con un vuelo de cinco horas de duración desde Peinador al aeropuerto de Larnaca y una hora más por carretera desde esta ciudad, ubicada en el sureste de la isla, hasta Nicosia.
El equipo partirá con destino a Chipre el martes, víspera del encuentro, a las 12.45 horas desde Peinador. Giráldez apenas dispondrá de una jornada de descanso y de un entrenamiento, que la plantilla celebrará a primera hora de la mañana en la ciudad deportiva antes de emprender viaje. Una vez en Larnaca, la expedición celeste se desplazará directamente en autobús hasta el GSP Stadium, donde el equipo ya no se entrenará. Claudio Giráldez y un jugador ofrecerán la preceptiva rueda de prensa de la víspera del choque sobre las 20.30 horas, casi al límite del plazo establecido por la UEFA, que de no cumplirse acarraría una multa. El entrenamiento vespertino se limitará a un breve paseo por el césped del estadio. Algo parecido le ocurrió al Celta la pasada temporada en su desplazamiento a Zagreb, aunque en aquella ocasión el equipo se desplazó directamente desde el aeropuerto al estadio Maksimir debido a que el vuelo tuvo un retraso de más de cuatro horas.
El Celta conoció, por otra parte, ayer el horario del partido de Liga de la octava jornada contra el Elche, que ha sido fijado para el domingo, 11 de octubre, a las 14.00 horas, en el Martínez Valero. El choque precederá al compromiso europeo contra la Juventus, aunque en este caso Giráldez dispondrá de tres días en Vigo para preparar el encuentro. Pero podrían ser cuatro o cinco, de haberse fijado el partido en viernes o en sábado
Fuente: Faro de Vigo











