“Se está pasando muy mal en todos los aspectos”

Fernando Sotomayor, director de Cáritas Ceuta, ha alertado del colapso absoluto y la situación límite que afronta la ciudad autónoma ante la actual crisis migratoria. En una entrevista en ‘El Cascabel’ de TRECE, el responsable de la entidad social ha explicado que las infraestructuras locales son muy reducidas y carecen de presupuesto suficiente para asumir semejante volumen de personas.

Según ha detallado Sotomayor, la organización trabaja de forma ordinaria para atender a la población vulnerable local: «Cáritas en Ceuta hoy en día tiene a 400 familias que atender, son aproximadamente unas 1800 personas lo que tenemos mensualmente». Este servicio regular se financia exclusivamente a través de un convenio municipal, por lo que la entidad depende de donaciones puntuales de Cáritas Española, Cáritas Andalucía y Cáritas CABI para sostener el dispositivo de emergencia.

Doble esfuerzo y atención a los más vulnerables

Para responder a la crisis, la entidad mantiene una contabilidad diferenciada y canaliza la ayuda urgente a través del Secretariado Diocesano de Migraciones en el centro Cardijn. En estas dependencias se prioriza la acogida de los casos más críticos, como el de una madre embarazada y su hijo de tres años con parálisis cerebral rescatados del mar por la Guardia Civil, quienes permanecieron una semana en la calle antes de ser trasladados a este recurso asistencial.

La presión sobre este centro de acogida ha desbordado todas las previsiones iniciales. «Hemos pasado de 10 o 12 personas a 50 personas para comida, cena y desayuno, más 100 por la mañana y 100 por la tarde que entran de la calle para el desayuno, la merienda, después las duchas y las curas», ha señalado Sotomayor sobre la intensa atención sanitaria que prestan a diario.

Estamos colapsados en Ceuta y se está pasando muy mal en todos los aspectos»

Menores en la calle y servicios desbordados

El director de la entidad ha mostrado una gran inquietud por la presencia de menores de edad que deambulan solos por las calles ante la saturación de los recursos de acogida. Las zonas de embolsamiento, diseñadas para unas 1100 personas, se encuentran completamente llenas e impiden el acceso a nuevos recién llegados, lo que empuja a muchos jóvenes a dormir a la intemperie mientras se estima la presencia de cerca de 4000 niños en la ciudad.

La sobreocupación ha alterado por completo el día a día en Ceuta y el acceso a productos básicos de primera necesidad. «Estamos colapsados en Ceuta y se está pasando muy mal en todos los aspectos», ha subrayado Fernando Sotomayor al recordar las largas colas formadas en comercios y las estanterías vacías que se han vivido en los supermercados locales.

EFE

Sensación de abandono e inseguridad

Al valorar el respaldo institucional y el clima en la zona, el portavoz de Cáritas ha trasladado un sentir generalizado de desamparo entre los residentes. «No es prácticamente, es totalmente, nos sentimos abandonados«, ha aseverado durante la conversación mantenida con José Luis Pérez.

No es prácticamente, es totalmente, nos sentimos abandonados»

Por último, Sotomayor ha relatado el temor y la incertidumbre que experimenta al desplazarse de noche por las calles hasta su domicilio ante las aglomeraciones de migrantes. «La verdad es que es un riesgo, salir a estas horas es un riesgo», ha concluido, reflejando la compleja realidad cotidiana a la que se enfrentan vecinos y organizaciones en plena emergencia humanitaria.

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