Nacido con su temporada inaugural en 2019, SailGP ha evolucionado rápidamente hasta convertirse en una competición internacional que combina vela de alto rendimiento, tecnología, datos y entretenimiento. El campeonato afronta en 2026 su sexta temporada sobre una estructura ya consolidada, pero con la incorporación de nuevas sedes y equipos. Valencia figura este año por primera vez en un calendario que también recorre ciudades como Perth, Sídney, Río de Janeiro, Nueva York, Portsmouth, Sassnitz, Ginebra, Dubái o Abu Dhabi.
SailGP ha evolucionado rápidamente hasta convertirse en una competición internacional que combina vela de alto rendimiento, tecnología, datos y entretenimiento / V.M.
La particularidad de SailGP comienza por su concepto deportivo. Los equipos nacionales compiten con embarcaciones prácticamente idénticas, de modo que la diferencia no procede de disponer de un barco más rápido que el rival, sino de la capacidad de cada tripulación para interpretar los datos, tomar decisiones y ejecutar las maniobras. El campeonato reúne actualmente a 13 equipos y las carreras se disputan en recorridos próximos a la costa, con mangas de unos 15 minutos de duración.
El formato es deliberadamente compacto y agresivo. En la fase de split racing, los equipos se distribuyen en dos grupos y afrontan varias carreras antes de que los mejores clasificados accedan a una final a cuatro. Los puntos obtenidos en cada Gran Premio se incorporan posteriormente a la clasificación general. La salida adquiere una importancia crítica: los F50 se posicionan durante la cuenta atrás de un minuto y necesitan cruzar legalmente la línea con velocidad y una trayectoria que les permita afrontar la primera boya en las mejores condiciones.
Es una competición en la que unos pocos segundos pueden modificar por completo el resultado. La elección de una puerta, la lectura del viento, la posición respecto a los rivales o una pérdida momentánea de sustentación pueden determinar varias posiciones. En los tramos contra el viento, además, los F50 encadenan viradas mientras intentan conservar el vuelo y evitar que los cascos vuelvan a tocar el agua.
F50: cuando la tecnología hace volar al barco
El auténtico elemento diferencial de SailGP son sus F50, catamaranes de 15 metros diseñados específicamente para este campeonato después de una década de desarrollo de multicascos voladores. Pesan 2.400 kilos, tienen 8,8 metros de manga y una altura estándar de ala de 27,5 metros. Su velocidad estimada supera los 100 km/h.
La clave está en el sistema de foils, que permite elevar los cascos aproximadamente 1,5 metros sobre el agua y reducir de manera drástica la resistencia. El F50 incorpora además un ala rígida modular con tres configuraciones diferentes para adaptarse a las condiciones meteorológicas. El récord absoluto de SailGP está establecido en 107,63 km/h, una cifra que precisamente alcanzó el equipo DS Automobiles SailGP Team France en Sassnitz.

El auténtico elemento diferencial de SailGP son sus F50, catamaranes de 15 metros diseñados específicamente para este campeonato después de una década de desarrollo de multicascos voladores / V.M.
Pero el F50 no es únicamente una máquina de velocidad. Cada embarcación incorpora alrededor de 800 sensores capaces de generar grandes volúmenes de información sobre su funcionamiento. Los datos son compartidos entre los equipos, por lo que la ventaja competitiva está en la capacidad de procesarlos e interpretarlos más rápidamente. Velocidad, inclinación del timón, posición de los foils y comportamiento dinámico del barco forman parte de la información utilizada durante la navegación.
Es un planteamiento especialmente próximo al lenguaje tecnológico de la automoción: sensores, adquisición de datos, análisis en tiempo real y capacidad de convertir información en rendimiento. Incluso la tripulación responde a una lógica altamente especializada, con piloto, controlador de vuelo, trimmer de ala, dos grinders y estratega.

El campeonato utiliza sensores, datos y sistemas de control para optimizar continuamente una máquina extremadamente sofisticada / V.M.
DS Automobiles y el valor de la tecnología aplicada al rendimiento
En este escenario se encuadra la presencia de DS Automobiles como socio titular del DS Automobiles SailGP Team France. El equipo francés es uno de los integrantes originales de SailGP y está gestionado por K-Challenge, empresa francesa especializada en tecnología deportiva aplicada a la vela de alto rendimiento. Quentin Delapierre ejerce como piloto y el equipo se ha caracterizado por sus salidas y por su capacidad para competir en condiciones extremas.
La sinergia entre DS Automobiles y SailGP resulta especialmente evidente desde tres perspectivas. La primera es la tecnología orientada al rendimiento: el campeonato utiliza sensores, datos y sistemas de control para optimizar continuamente una máquina extremadamente sofisticada, mientras K-Challenge aporta precisamente una concepción tecnológica de la competición.
La segunda es la relación entre innovación y sostenibilidad. SailGP sitúa la naturaleza y la protección de los océanos en el centro de su estrategia y complementa la competición deportiva con la Impact League, que evalúa las acciones ambientales y sociales de los equipos. La organización aplica además criterios de gestión de residuos, energía limpia, medición de la huella de carbono y sostenibilidad de los eventos.
La tercera es la dimensión social. El equipo francés combina el alto rendimiento con iniciativas relacionadas con la diversidad y el desarrollo de las deportistas. Desde una perspectiva de marca, el patrocinio permite a DS Automobiles vincularse a un entorno donde tecnología, innovación, sostenibilidad y movilidad hacia nuevos modelos de rendimiento forman parte del mismo discurso, sin que la competición deje de ser, ante todo, un escenario deportivo.

En este escenario se encuadra la presencia de DS Automobiles como socio titular del DS Automobiles SailGP Team France / V.M.
Valencia cambia el guion para Francia
El Spain Sail Grand Prix | Valencia, disputado los días 5 y 6 de septiembre, suponía el debut de la ciudad en SailGP. El escenario elegido, Marina Port Valencia y el litoral próximo a la playa de la Malvarrosa, había sido presentado como un emplazamiento especialmente adecuado para explotar las prestaciones de los F50 y acercar la competición al público.
Sin embargo, el viento ligero e irregular terminó alterando buena parte de los pronósticos. Solo pudieron disputarse cuatro de las cinco rondas previstas y las pequeñas diferencias de velocidad adquirieron una importancia todavía mayor. La consecuencia fue un Gran Premio atípico, con una jerarquía diferente a la observada durante buena parte de la temporada.
Para DS Automobiles SailGP Team France, el resultado fue especialmente discreto. La tripulación de Quentin Delapierre no encontró la consistencia de sus actuaciones anteriores y terminó duodécima en la clasificación del Gran Premio de Valencia. En el campeonato, el equipo perdió una posición y quedó séptimo, con 41 puntos, empatado con NorthStar.
El propio Delapierre resumió el problema en términos de ejecución: el equipo intentó mejorar las salidas y adaptar su planteamiento a las regatas en grupo, pero consideró que la ejecución no estuvo al nivel necesario. Es una conclusión especialmente significativa en una competición en la que todos los equipos parten de una base tecnológica común y las diferencias terminan apareciendo en la toma de decisiones y la precisión de cada maniobra.

DS Automobiles SailGP Team France / V.M.
Valencia deja, por tanto, una lectura doble para DS Automobiles. En el agua, el Gran Premio evidencia que incluso un equipo capaz de alcanzar el récord de 107,63 km/h puede sufrir cuando las condiciones reducen el margen de rendimiento de los F50. Fuera del agua, el equipo completó además una de sus iniciativas de Impact League, reuniendo en Valencia a nueve jóvenes de Inspired by Kylian Mbappé y ocho atletas de K-Challenge Akademy para acercarlos a la vela, la tecnología, las profesiones vinculadas a la competición y el entorno profesional de SailGP.
El próximo objetivo será Ginebra, los días 19 y 20 de septiembre. Allí el equipo francés tendrá la oportunidad de recuperar el terreno perdido y demostrar que el tropiezo valenciano responde a las especiales circunstancias de un Gran Premio marcado por el viento ligero y no a una pérdida estructural de competitividad. La propia naturaleza de SailGP deja una conclusión clara: cuando todos disponen de la misma tecnología, la diferencia sigue estando en cómo se utiliza.












