Irán ha amenazado este lunes con tomar represalias contra las empresas energéticas estadounidenses si EEUU vuelve a lanzar ataques contra sus activos. En concreto, ha advertido de que la cadena de producción energética en la región es “extensa, accesible y vulnerable” y de que las compañías estadounidenses de petróleo y gas que operan en la zona comparten esa fragilidad.
“Atacad nuestros activos y seréis atacados”, afirmó el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf en declaraciones recogidas por Reuters. Teherán reacciona así tras el intercambio de ataques entre Irán y EEUU contra buques durante el fin de semana, que ha impulsado los precios del petróleo hasta máximos de seis semanas en la sesión del lunes.
Por otra parte, Qalibaf lanzó una nueva amenaza de responder a cualquier ataque estadounidense, aparentemente en respuesta a la advertencia del secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, de que la flota de petroleros de Irán estaba «indefensa»
NUEVO CORREDOR
El domingo, el alto funcionario de seguridad iraní Mohsen Rezaei declaró que Irán anunciará en los próximos días planes para establecer una nueva zona restringida en el Golfo, y que pronto aprobará los mapas de un nuevo corredor marítimo a través del estrecho de Ormuz. «Solo nos comprometeremos a que el estrecho de Ormuz permanezca abierto cuando ellos (los estadounidenses) detengan el sabotaje, las amenazas y los ataques contra Irán», afirmó Rezaei.
Tras una pausa militar durante gran parte de agosto, los enfrentamientos se han reanudado después del fracaso de un alto el fuego provisional acordado en junio. El sábado, EEUU atacó tres petroleros iraníes, incluido uno frente a la isla de Jark, principal centro de exportación petrolera del país, después de que la Guardia Revolucionaria iraní atacara buques de guerra estadounidenses.
Mientras tanto, Trump todavía no ha conseguido los objetivos de la ‘Operación Furia Épica’: acabar con el programa nuclear iraní, impedir que Irán ataque a sus vecinos y favorecer una rebelión contra el régimen. Los dirigentes clericales de Teherán continúan en el poder y buscan salir reforzados del conflicto, reclamando el levantamiento de sanciones y el derecho a cobrar tasas por el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
BLOQUEO ECONÓMICO
Por otra parte, las sanciones estadounidenses y el bloqueo de las exportaciones de petróleo están agravando la situación económica de Irán. Aunque el Gobierno asegura que intensificará sus esfuerzos para afrontar la crisis, varios altos cargos reconocen que la presión económica han reconocido que es cada vez más difícil de soportar. Entre los principales problemas destacan la depreciación de la moneda, la inflación, el desempleo y las dificultades para mantener la producción y garantizar el sustento de la población.
La guerra también está afectando a los países árabes productores de petróleo del Golfo, algunos de los cuales han sufrido ataques iraníes contra sus territorios y petroleros. Emiratos Árabes Unidos está creando rutas alternativas para proteger sus exportaciones energéticas y evitar depender del estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, la interrupción del tráfico energético ha elevado los precios de los combustibles en EEUU, perjudicando la popularidad de Trump mientras los republicanos se preparan para las elecciones de noviembre.














