España hizo su trabajo y obtuvo el premio esperado. Su victoria, trabada y espesa ante Japón, le da el liderato del grupo y le permite evitar el play-in. Alemania ganó a Mali, con lo que las teutonas pasan como segundas y se medirán a Corea y las niponas como terceras se enfrentarán a Hungría. En otro día de juego plomizo la mejor noticia fue la clasificación para una selección que no termina de fluir en ataque. Estados Unidos espera en un hipotético cruce de semifinales.
Después de desdibujarse ante Mali perdiéndose en el juego físico de las africanas, el partido ante Japón era, por encima de todo, un examen de identidad para las de Méndez. Las niponas, equipo vertiginoso en ataque y pegajoso en defensa con traps constantes y presión a toda cancha, arriesgaba mucho. Pero España salió concentrada, proponiendo un juego trabajado que buscaba un extra pass que permitió meter dos triples en los primeros cinco minutos para abrir brecha (5-12). La superioridad física en la pintura de las españolas no terminaba de imponerse ante el ritmo caótico de las asiáticas que volvían a engancharse al partido (12-14). Pero España comenzó a rentabilizar el ímpetu defensivo rival visitando con acierto los tiros libres (8 de 9) y posteando con acierto para cerrar el primer cuarto (15-23). La paciencia tenía premio.
Otra vez el último minuto
Las japonesas, con varias jugadoras con experiencia en la NBA, se animaban desde la línea de tres dando tirones en el marcador mientras el seleccionador español pedía cabeza a sus exteriores para llevar la bola al poste. Florez suplía a una dolorida Iyana Martín con Ortiz y Conde manejando la bola. Méndez movía el banquillo activando a todas sus jugadoras: Cazorla, Pueyo, Buenavida, Ginzo… Rompía el marcador España (22-32) mediado el cuarto gracias a su superioridad en el rebote ofensivo (12 en la primera mitad). Konno y Tanaka lideraban ofensivamente a las niponas, que echaban en falta su producción exterior (4 de 14 en triples). Las asiáticas detectaron la dificultad en el desplazamiento de Gustafson y la castigaron para acercarse (31-37). El último minuto, como ante Mali, volvía a ser desastroso para España reduciendo la ventaja de diez puntos a tres (36-39). Otra vez malas sensaciones.
La segunda mitad comenzó con siete puntos y dos rebotes de Fam para abrir hueco (36-46). Si Gustafson no tenía el día en defensa, Carrera lo tenía crudo en ataque. Las niponas seguían con vida en el partido gracias a su juego racheado que les permitía acercarse a golpe de triples, pérdidas rivales y fallos por precipitación de las españolas (47-53). Las buenas noticias llegaban desde el otro partido del grupo, donde Alemania ganaba por veinte a Mali al final del tercer cuarto. Con este panorama España pasaba como líder. El (48-57) que señalaba el marcador al final del tercer cuarto suponía un respiro.
España subió la intensidad defensiva para sellar el partido, ya que en ataque seguía sin encontrar la fluidez. Un triple de Conde y un robo de Buenavida (50-63) ahuyentaron los fantasmas mientras Tanaka (15 puntos) tiraba del carro nipón. Las asiáticas sumaban solo once puntos en el último cuarto por 22 de España. A falta de fluidez restaba el coraje. Iyana (20) y Awa Fam (16) lucían en un partido que concluyó con un marcador mucho más plácido (59-79) de las sensaciones que dejó el partido.
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