El fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes. Esa célebre frase tiene más sentido que nunca en el Valencia CF. Más allá de las cosas vitales, el fútbol ocupa y preocupa a los aficionados. Para algunos es una religión y para otros el motivo por el que un fin de semana puede ser bueno, regular o una basura. Por todo eso, la situación del Valencia CF se antoja un problema cuya solución la sabemos todos, pero que de momento no llega. El adiós de Meriton y la aparición de alguien con ganas de hacer el bien al club. Mientras tanto, el Valencia CF – Barcelona de este domingo asoma con un contexto nunca antes visto en un partido entre dos grandes del fútbol español. Aunque el Valencia CF hace tiempo que desapareció de ese lugar de privilegio. ¿Qué ha pasado para que la visita de los culés ya no sea un día grande y pase a ser otro día más de lucha contra Peter Lim y compañía?
Mestalla está tan cansada que una institución como Kempes aboga por no entrar al estadio y que se realice un vaciado, al menos durante unos minutos, Libertad también hace un comunicado explicando que toca rugir contra el palco y la Curva Nord anuncia que no entrará al estadio hasta el minuto 19. En definitiva, la sociedad está cansada de Meriton, de Peter Lim y de los que mandan aquí. Por todo eso, el Valencia CF – FC Barcelona pasa incluso a un segundo plano.
Así lo expresó en un comunicado Libertad: «Ahora tenemos que volver a hacerlo. Tenemos que rugir como en una semifinal de Champions. Como si de ese rugido dependiera el gol que nos clasifica para la final. Pero esta vez, nuestro rugido debe tener un destino claro: el palco. Porque allí están quienes deben escuchar que el Valencia CF no les pertenece. El Valencia es nuestro. Y mientras quede un valencianista dispuesto a defenderlo, no habrán ganado.
Por su parte, la Curva Nord aseguró que más allá del rival, el FC Barcelona, el objetivo es tratar de salvar la entidad de una propiedad que sigue manchando el escudo y que, tras la ridícula rueda de prensa de Ron Gourlay, ha llegado a un punto límite. Con todo eso, la Curva se quedará fuera del estadio hasta el minuto 19. Cabe recordar que en ese minuto, el Valencia CF ya había encajado dos goles en Riazor. Y es que el choque contra los gallegos fue la gota que colmo el vaso junto con las palabras del CEO escocés. Ahora la gran duda es saber si en esta ocasión las protestas sirven para que los directivos que siguen destrozando el club y que han perpetrado uno de los mercados de fichajes más ridículos de la historia se enterarán por fin de que no son queridos en Mestalla. ¿Lo entenderán?
Fuente: Superdeporte













