Seguro que Paul Schrader no se toma a mal que se diga de él que siempre cuenta la misma historia o, al menos, sucesivas variaciones de ella. De hecho, reconoce sin tapujos que la mayoría de películas que ha escrito, empezando por ‘Taxi Driver’ (1976), hablan “de un individuo aislado y atormentado por una transgresión que cometió en el pasado, y que halla refugio en su profesión hasta que la irrupción de un imprevisto pone su vida patas arriba”. Por supuesto, esa descripción también vale para la 25ª de esas películas que también ha dirigido, ‘Basics of Philosophy’, presentada hoy en la Mostra de Venecia.
En ella, de costumbre, se sirve de ese arquetipo ‘schraderiano’ para meditar sobre la culpa, el perdón y la posibilidad de redención. “No puedo evitar hablar de ello, tiene que ver con la crianza que recibí”, explica el estadounidense, marcado por una educación estrictamente calvinista. “Aunque con otras palabras, Freud solía decir que a los nueve o diez años ya tenemos el ordenador configurado, y que a partir de entonces nos limitamos a ejecutar el mismo programa durante el resto de nuestras vidas. Mi ordenador fue configurado con esos asuntos, que además me obsesionan porque son un misterio”.
Daniel Zovatto, Sofia Boutella, Jack Huston, Paul Schrader, Bill Pullman, y Dana Delany en Venecia. / FABIO FRUSTACI / EFE
‘Basics of Philosophy’ retrata a un profesor de filosofía aparentemente recto e íntegro que trabaja en un libro sobre Spinoza, y cuya normalidad se ve sacudida por el repentino regreso a su vida del joven del que abusó sexualmente décadas atrás. Azotado por la vergüenza y la confusión, y por la sospecha de que Dios no perdonaría sus acciones, decide tomar medidas extremas en busca de una salida. “Puedes escribir todo lo que Spinoza escribió y casi todo lo que se ha escrito sobre él en poco más de una semana”, afirma Schrader para explicar su elección del pensador holandés como ingrediente temático de la película. “Además, él sostenía que las personas no podemos cambiar porque estamos a expensas de los factores ambientales, pero al mismo tiempo creía en el libre albedrío. Esa contradicción me parece muy interesante”.
«MAGA ya está en las últimas»
Reflexionar sobre el perdón y la voluntad de enmienda es sin duda relevante en un presente en el que ambos conceptos parecen cada vez más en desuso. Sin embargo, y en contra de los que cabría suponer a juzgar por su cine, Schrader no es particularmente negativo respecto al ‘zeitgeist’. “Tenemos la tendencia a creer que cualquier tiempo pasado fue mejor, eso siempre ha sido así”, opina. “Pero es evidente que en la actualidad hay menos discriminación y estigmatización de la que, por ejemplo, existía en los años 50”.
En ese sentido, no considera que el auge de la extrema derecha suponga una verdadera amenaza para los derechos que las mujeres y el colectivo LGTBI han logrado a lo largo de las décadas. “A estas alturas, esos derechos están demasiado arraigados. Creo que el movimiento MAGA será destruido antres que ellos. En realidad, creo que el MAGA ya está en las últimas”. Su rechazo del pesimismo determina también su actitud frente al estado de la industria cinematográfica y, en concreto, al papel que la inteligencia artificial desempeñará en él; de hecho, asegura estar trabajando en una película creada íntegramente con la IA. “Me hacen gracia quienes dicen que la nueva tecnología destruirá el cine. Porque, ¿qué es el cine? La respuesta cambia cada año. Los vídeos de gatos también son cine”, asegura. “Los detractores de la IA me recuerdan a los pintores retratistas del siglo XIX, que pusieron el grito en el cielo cuando apareció la fotografía y empezaron a quejarse de que iban a perder sus empleos. Tardaron muy poco en quedar obsoletos”.
Apartado del León
‘Basics of Philosophy’ es el cuarto largometraje de Schrader que se presenta en la Mostra de Venecia. Sin embargo, a diferencia de lo que sucedió en su día con cada una de los tres anteriores -‘El reverendo’ (2017), ‘El contador de cartas’ (2021) y ‘El maestro jardinero’ (2022)-, el festival prefirió no incluirla en la lista de las candidatas al León de Oro de este año y, en cambio, proyectarla fuera de la competición. Hoy han quedado confirmadas las sospechas de quienes consideraron aquella decisión una prueba de que la nueva película no está a la altura de esas predecesoras: es una obra lastrada por la acumulación de boquetes argumentales y desafíos a la lógica, de pasajes que dan la sensación de haber sido trazados con una brocha muy gorda y momentos involuntariamente risibles. Schrader, en todo caso, se lo ha tomado bien. “Mis películas nunca ganan premios en festivales”, recuerda. “Sí, me han dado muchos galardones honoríficos, pero por algún motivo mi cine no gusta a los miembros de los jurados. Si no estoy en la competición, al menos no tendré que soportar su rechazo”.
Adolescencia dañada
Quien sí aspira estos días al León de Oro -por primera vez en su carrera, además- es el francés Cédric Kahn, veterano director de un cine siempre sólido pero prácticamente nunca excepcional, y por tanto proclive a ser pasado por alto. Ese es, de hecho, el perfil de la película que lo ha traído a Venecia. ‘15-18’ trata de retratar el día a día de la unidad de psiquiatría para adolescentes de un hospital público centrándose en un grupo deprofesionales de la salud apasionados y entregados, y, sobre todo, en chavales dañados a causa de las drogas, la violencia, las tensiones sociales, la confusión sexual y tendencias autodestructivas a menudo condicionadas por padres egoístas o ausentes.
Al parecer, Kahn llevó a cabo un exhaustivo trabajo de campo para llegar a conocer el asunto del que habla, y esa implicación queda en evidencia en cada una de sus escenas. Sin embargo, la película aqueja un problema de enfoque: da la sensación de no tener claro si quiere ser una obra rigurosamente comprometida con el verismo semidocumental o, por el contrario, un drama más formulario dedicado a tocar la fibra del espectador a través de triángulos amorosos, excesos musicales y algún apaño argumental. Como resultado, acaba no resultando verdaderamente efectiva ni como lo uno ni como lo otro.
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